El intendente de Cipolletti dijo que en Buenos Aires se hizo lo que no se hizo en su ciudad respecto de las tomas de tierras. Elogió la resolución de la usurpación del club Albariños. “Contaron con un juez que no se cruzó de brazos”, dijo.
Los ocupantes del club porteño se marcharon luego de que el juez federal Daniel Rafecas ordenara la detención de 13 personas, presuntos cabecillas de una banda que se dedicaba a usurpar terrenos para venderlos; y esto fue destacado por el intendente regional.
“La diferencia que tuvieron Buenos Aires y el club Albariños es que contaron con un juez que no se cruzó de brazos diciendo que era un problema social que debía resolver el Estado. El magistrado hizo lo que no hicieron en Cipolletti: investigar y ver qué pasaba, cómo estaba organizada la toma, qué móviles había atrás. Cuando tuvo esa información, actuó en consecuencia”, puntualizó.
Weretilneck expresó que “en nuestra ciudad, los fiscales prejuzgaron. En vez de investigar, que cuesta trabajo, prefirieron mirar al costado y así permitieron que las ocupaciones se consolidaran. No les importó que en Cipolletti desarrollamos un modelo de urbanización para gente de pocos recursos, vecinos humildes que juntaban peso por peso para poder acceder legítimamente al terreno propio”.
Frente a las ocupaciones ilegales de tierra “la justicia debe actuar con rapidez y responsabilidad. Celeridad para evitar que la toma se consolide y que se convierta en un problema mayor y por lo general difícil de resolver. Responsabilidad para que el fallo sea cumplible y que sirva de ejemplo para evitar otras acciones similares”, destacó el intendente.


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