El concejal francisquista busca imponer su nombre a través de la creatividad del publicista Jorge Giacobbe. Pero además dedicará el verano a recorrer barrios marginales del distrito. Su candidatura a intendente es casi un hecho.
Areses no es el único edil que cuenta con los servicios de esta consultora. En San Isidro, el vecinalista Chamatrópulos fue uno de los primeros del conurbano. Hace un par de años, su nombre en las calles llevaba un remate con la leyenda “el espiritu santo”. La referencia era obvia, y mezclaba el aspecto religioso tan respetado en ese distrito con el poder familiar ejercido por Melchor y Gustavo Posse al frente de la comuna (el padre y el hijo).
Más acá, en Vicente López, el concejal Carlos Arena también tiene aspiraciones. El lema de campaña es mucho más sencillo y directo: “Arena construye”.
Entre tanto, en San Martín se alude a la historia y el patriotismo. El sargento Juan Bautista Cabral murió en la batalla de San Lorenzo el 3 de febrero de 1813, luego de socorrer a Don José de San Martín, que había caído por el fuego enemigo y cuya vida corría peligro. Entonces, la analogía publcitaria cae de madura: El edil francisquista es quien llega para salvar al distrito.
La iniciativa ya ganó bromas entre algunos allegados al ivoskismo, que dicen que si bien Cabral salvó a San Martín, también murió en el intento.
Más en serio, Giacobbe es un publicista que se caracteriza por conseguir resultados con iniciativas originales, apelando al doble sentido y a la comunión con el vecino y receptor del mensaje. Así, Areses, que se ganó un nombre en la esfera política local gracias a sus potentes denuncias contra el oficialismo, buscará tener mayor llegada entre los ciudadanos locales.
Además de apelar a la creatividad del publicista, Areses se dedicará todos los días del verano a recorrer el distrito. Cuando se lo consulta sobre sus vacaciones, afirma que serán recorriendo los barrios marginales del distrito, hablando con los vecinos, caminando las calles, y poniendo el pecho a los reclamos. Una actitud que puede hacer sonar fuerte su nombre, más allá de las simpáticas maniobras publicitarias.


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