Varias son los interrogantes que siempre surgen tras un acto eleccionario. El del 28 de junio dejó muchas facetas para el análisis, sobre todo el reparto de votos que requiere de la inteligencia de los gobernantes, ganadores y perdedores, para avanzar hacia el próximo desafío en el 2011.
¿Cuál es la razón de este nuevo triunfo?
Creo que ganamos porque hemos sido coherentes, formamos un equipo que trabaja con mucha responsabilidad y que pone mucho énfasis en la gestión, en hacer cosas, en resolver los problemas de la gente. Mucho nos queda por hacer, pero la gente sabe que nos esforzamos para atenderlos, y eso se valora. Por otro lado, tiene que ver con las formas, yo soy partidario de los estilos, hoy se discute ideológicamente, pero no soy de salir todos los días a discutir y confrontar con la oposición, trato de soportar distintas cuestiones que se dan en política, permanentemente le doy prioridad al diálogo con las instituciones, con las organizaciones de la comunidad y de insistir en la necesidad de crear puentes para abordar los problemas comunitarios y creo que esto de las formas tiene sus resultados.
¿Por qué perdió Néstor Kirchner en la Provincia?
Hay muchas razones, pero históricamente nunca las segundas partes fueron buenas, y en este caso, aunque sea el gobierno de Cristina y no el de Néstor el que conduce el país, es evidente que hay continuidad en la acción política. Ha tenido un desgaste que sufrió todo el oficialismo, porque no solo perdió en Buenos Aires, sacando Capital, retrocedió en muchas provincias importantes como en Santa Fe, Mendoza y Córdoba y en otros lugares ganó por escaso margen. En las legislativas ocurre, el voto se dispersa más y en eso me quedo con lo que dice Juez, el pueblo votó tan bien, que nos ha dado un rompecabezas, una pieza a cada uno que tenemos que armar y nadie lo puede hacer solo. Además, por problemas de comunicación y quizá de estilos y formas porque la gente se fija mucho en eso. Sobre todo cuando todo se da en toda la franja del electorado es evidente que cuestiones como la inflación preocupan, sobre todo al ama de casa que vota por esas cuestiones, empezaron a haber problemas de ocupación, salarios ajustados, y ese genera un clima de mal humor, y el mensaje de la oposición comienza a llegar más que el oficialista. Por lo tanto, estas cuestiones son las que debemos tener en cuenta para revertir el resultado que dejaron las urnas.
¿Qué pasa ahora con las obras que se anunciaron antes de las elecciones?
Todos los convenios ya están firmados, algunas obras comenzaron y otras lo harán en poco tiempo. El jueves último estuve en el SPAR porque estaba preocupado por el acueducto para terminar con los problemas del agua y las cosas marchan bien, con la propia burocracia que significa el expediente y la firma del contrato, pero me garantizaron que en los próximos días estará comenzando la obra.
Creo que no habrá dificultades, la obra de la calle 9 comenzó, las cloacas ya comenzaron y las restantes están en plena ejecución y seguramente en proceso de inicio en poco tiempo. ¿Qué entiende habrá de ocurrir en los próximos días?
A la oposición la quiero ver ahora tratando de garantizar la gobernabilidad, y más allá de los errores que pueda tener el Gobierno, ellos y los que se denominan peronistas disidentes, que van por todo, lo que significará buscar un gran debilitamiento del poder central, que no tiene que ver solo con obras que se hagan en Colón, sino con un programa económico basado en la estabilidad. He visto conductas en estos días, como que nada les cae bien, que piden definiciones urgentes, cuando en realidad lo que hay que fortalecer al gobierno para que termine bien, para que nos vaya bien, y que como hasta ahora, a pesar de la crisis internacional siga con acciones directas para proteger el empleo y la economía en las que confío plenamente porque, además, lo están haciendo Lula en Brasil u Obama en Estados Unidos.


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