Elba Guevara viajó ayer por la mañana rumbo a Buenos Aires, para comenzar la última etapa del quirúrgico para implantarle un neuroestimulador que podría calmar el terrible dolor crónico que padece en forma permanente.
El caso de la mujer se hizo público a través de las páginas de LA ARENA. Elba sufre un dolor crónico "neuropático, severo y refractario a todo tratamiento", consecuencia del daño irreversible provocado a su sistema nervioso por múltiples operaciones de mama desde el año 2002.
El Ministerio de Salud de la provincia, luego de que el calvario de Elba se hiciera público, adquirió el neuroestimulador. Para ella se hacía imposible enfrentar los costos: vive postrada, sin trabajo y en la indigencia. El mal que la aqueja es tal que casi no resiste el roce de su ropa con el cuerpo.
Ahora tiene una nueva esperanza. El implante es "el último escalón de tratamiento intervencionista del dolor" para Elba: este adelanto tecnológico cierra la lista de alternativas conocidas, tal como aseguró el doctor Juan Carlos Flores, especialista del Programa de Medicina del Dolor del Hospital de Clínicas y quien estará al frente del tratamiento.
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