El excesivo celo que pone el gobernador ante cada expediente vinculado a gastos del Estado Provincial, habría sido el motivo por el cual la planta potabilizadora de Aguas del Colorado se quedó sin cloro gaseoso a fines de febrero.
Esta semana debería reunirse el Directorio de AdC, que solicitó toda la documentación del trámite de adquisición de ese compuesto químico para dar con los responsables de esa omisión.
Pero en las últimas horas se conoció una versión que explicaría lo que a todas luces resulta inexplicable, máxime después de la parodia del gobierno provincial y de Aguas del Colorado de mentir sobre el origen del problema que dejó sin agua por cinco días a casi 150 mil habitantes. La falta de stock del cloro se debió a que el trámite administrativo para su compra durmió por espacio de tres meses en el despacho del gobernador Oscar Mario Jorge.
Fuentes conocedoras de la burocracia de Casa de Gobierno, le reconocieron a LA ARENA que lo del cloro de Aguas del Colorado se inscribe en la modalidad obsesiva del mandatario provincial de revisar minuciosamente cada trámite vinculado a desembolsos por parte del Estado.
Este celo de Jorge por revisar cada cosa había quedado de manifiesto cuando desde el Tribunal de Cuentas se dio a conocer que los centenares de expedientes parados en la oficina del gobernador. Fue como respuesta a la queja de Jorge sobre el desempeño moroso del órgano de control de los gastos provinciales.
El corte del acueducto se produjo el sábado 19 de febrero, cuando se consumió el último tubo de cloro gaseoso en la planta potabilizadora de Pichi Mahuida. Sin aviso, desde AdC se cortó el suministro de agua a la capital pampeana.
El lunes 21, Aguas del Colorado informó escuetamente que el acueducto estaba "en reparación", debido a un "desperfecto registrado en la planta potabilizadora, por lo que deberá suspender el abastecimiento durante las próximas 48 horas".
El viernes 25, fue LA ARENA la que informó la causa real del "desperfecto" aludido: no se había acopiado el cloro para el tratamiento del agua, negligencia que se había intentado disimular mintiendo sobre las causas del cese del servicio.
A través de este diario, se supo también que el miércoles 23 había salido el camión desde la fábrica bonaerense proveedora de ese insumo, el que llegó a destino el jueves a última hora.
El proceso de reposo del cloro previo a la tarea de potabilización del agua insumió medio día más, para recién el sábado 26, a primera hora, normalizarse el proceso.
Durante los días en que estuvo desactivado el acueducto, la comuna santarroseña debió implementar de urgencia el acuífero Anguil-Uriburu, con 77 pozos trabajando a pleno, para abastecer con 27 millones de litros diarios la demanda de los habitantes santarroseños, que por las altas temperaturas reinantes superó los 35 millones. La diferencia fue salvada en parte con las cisternas de reserva, aunque en muchos partes altas de la ciudad por la falta de presión en la red estuvieron sin agua por espacio de varios días.
"Gravísimo", fue el calificativo que utilizó el intendente Francisco Torroba para definir el comportamiento de los responsables de Aguas del Colorado. Dijo que la emergencia se pudo haber salvado si hubiera existido una comunicación fluida entre la empresa y la comuna, y que si se hubiera seguido enviando agua en crudo a Santa Rosa, se la podría haber potabilizado localmente.
Jorge, por su parte, se enojó cuando se le preguntó por el tema y acusó a la prensa de montar el tema como cortina de humo para ocultar el anuncio del Plan Estratégico Digital.


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