Fue en el marco de la audiencia conciliatoria que se realizó ayer en la ciudad de La Plata. Según informaron dirigentes del Sindicato de Industrias de la Alimentación, el gremio acató en forma inmediata la resolución, pero la empresa se negó a hacerlo y hoy por hoy mantiene una postura "irrevocable" en cuanto a los despidos y el cierre.
"Lo único que nos queda es tratar de contenernos unos a otros, darnos fuerza y esperar que la empresa recapacite".
El Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires dispuso ayer la conciliación obligatoria en el conflicto generado entre Establecimiento Frigorífico Azul S.A. (EFASA) y el personal de la planta, producto del despido de cientos de trabajadores y el abrupto cierre de la empresa que se registró el lunes pasado.
Pero según comentaron dirigentes gremiales, mientras el Sindicato acató en forma inmediata la resolución, la empresa se negó a hacerlo.
Esto se dio en el marco de una audiencia que se celebró ayer a la mañana en la sede de la cartera laboral. El alcance de la conciliación fue retrotraer la situación al momento previo al conflicto, dejar sin efecto los despidos, retomar las tareas por 15 días y encontrarse en una nueva audiencia el próximo jueves al mediodía.
En la conciliación estuvieron presentes el director provincial de Relaciones laborales Daniel Montes de Oca; los representantes del Sindicato de Industrias de la Alimentación Marcelo Wagner, Elisa Lehrman y Juan Pablo Moreno; el secretario general de la CGT Seccional Azul Hugo De Franchi; y el apoderado y patrocinante de la empresa EFASA Norberto Jakel y Joaquín Riecke, respectivamente.
También asistieron el secretario de Desarrollo Económico del municipio Diego Santillán; el presidente del Concejo Deliberante Carlos Vignau; y el edil Gastón Mocciaro.
La conciliación
Al llegar a esta ciudad ayer por la tarde, los representantes gremiales realizaron una asamblea de trabajadores -que se extendió por alrededor de una hora- para informar el resultado de la audiencia.
A su término, Juan Pablo Moreno señaló que la audiencia "no fue más de lo que esperábamos. Sabíamos que la empresa tenía una postura muy intransigente con respecto a los despidos y la mantuvo".
Según comentó, fue al término de la audiencia que el representante ministerial dispuso la conciliación obligatoria "a la que nuestro gremio acató de forma inmediata, pero nos llevamos la sorpresa de que la empresa tomó vista de la conciliación pero expuso que no podía acatarla porque no tenía la posibilidad de trabajar los 15 días que ello significa, desconociendo y desoyendo lo que dice la ley 10.149 del Ministerio de Trabajo de la provincia".
Es que la conciliación estableció retrotraer la situación al momento previo al conflicto, dejar sin efecto los despidos y retomar las tareas por 15 días.
Sobre la postura de la empresa, dijo que "hizo el descargo alegando que no podían acatarla porque no tienen el trabajo para esos 15 días. Fue por esto que se llamó a audiencia para el jueves próximo, donde nosotros vamos a tomar lectura de lo que expuso la empresa y desde luego rechazaremos todo y solicitaremos al Ministerio que aplique lo que corresponde al no acatamiento a la resolución dictada por el Ministerio".
Consultado cómo queda la situación de los trabajadores hasta el jueves cuando tenga lugar la nueva audiencia, el dirigente indicó que "vamos a seguir con la misma postura y a permanecer en la planta de forma pacífica, esperando que la empresa se digne a retomar las tareas. Veremos qué va pasando y cuáles son los mandatos de la asamblea, si tenemos que profundizar las medidas, declararnos en alerta y movilización".
Espera hasta el jueves
Por su parte, Elisa Lehrman apuntó que los representantes de la empresa no dieron mayores razones que las ya expuestas públicamente sobre el cierre de la planta. "Simplemente dijeron que eran temas económicos, que la empresa no podía seguir. Inclusive estuvieron en la audiencia autoridades municipales y dirigentes de la CGT que pusieron sobre la mesa todas las alternativas. También se pusieron a disposición los gobiernos nacional y provincial para todas las gestiones que se pudieran hacer para que la empresa no cierre sus puertas, pero dijeron que no, que sería sólo un parche".
De todas maneras, remarcó que según consta en el acta que se hizo ayer luego del encuentro, "el gobernador Daniel Scioli también está a favor de que no se pierda ningún puesto de trabajo en esta empresa, así que se van a agotar todas las instancias a través del gobierno para no dejar que esta empresa llegue a su objetivo".
Más allá de esto, sostuvo que hoy por hoy la postura de la empresa "es irrevocable", aunque se mostró esperanzada en que el jueves próximo "tengamos otra respuesta".
En cuanto al preventivo de crisis y la consecuente variación de los montos de las indemnizaciones, Lehrman marcó que "la empresa entró en concurso, por lo que las indemnizaciones también entrarían en concurso, por lo que el personal ni siquiera recibiría el 50 por ciento, pero hay que esperar hasta el jueves".
Mientras esperan, los trabajadores se mantienen pacíficamente en la planta haciendo sus turnos de trabajo.
"Lo único que nos queda es tratar de contenernos unos a otros, darnos fuerza y esperar que la empresa recapacite", consignó.
Por último, Moreno rescató la intervención de las autoridades nacionales, provinciales y municipales, como asimismo de distintas organizaciones "que van a luchar y no van a permitir que se pierda un solo puesto de trabajo. Estamos contenidos y esperando que esto llegue a buen término en los próximos días, que la empresa revea la situación que está planteando y que se digne a pensar un poco más en el impacto social que esto va a causar en la comunidad de Azul".

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