El proyecto prevé la baja de impuestos a las empresas que contraten empleados y beneficios fiscales para la compra de bienes de capital. El costo estimado para el fisco norteamericano es de 15 mil millones de dólares.
El proyecto de ley de los senadores demócratas contiene cuatro medidas fundamentales: exención de impuestos de seguridad social para aquellos empresarios que contraten a desempleados; beneficios fiscales para la compra de bienes de capital; extensión del programa Bonos Construcción de América que financia los proyectos de edificación en estados y municipalidades, y la creación de un fondo especial para la construcción de rutas.
Los republicanos, que en su mayoría se opusieron a los planes de estímulo de principios del año pasado, criticaron la forma en que los demócratas presentaron el proyecto. Denuncian que no se les permitieron enmiendas. "Millones de americanos quieren volver al trabajo, por eso los republicanos ofrecemos ideas que facilitarían la contratación por parte de los empresarios. Esas propuestas deberían de tomarse en cuenta", protestó el líder opositor, Mitch McConnell.
Pero el flamante senador republicano que le quitó la mayoría en el Congreso al oficialismo, Scott Brown, fue uno de los cinco opositores que votaron a favor del tratamiento de la ley. "Es el primer paso para la creación de empleo, no sólo para Massachusetts sino para todo el país", argumentó el legislador.
Otro republicano que no votó en bloque con su partido fue el célebre Arnold Schwarzenegger. El senador por California manifestó su apoyo y aseguró que el plan de Obama del año pasado ayudó a crear 150 mil empleos nuevos en su estado. California fue uno de los departamentos más afectados por la crisis.
Los demócratas sostienen que con el plan de $ 787 mil millones el gobierno de Obama ayudó a crear cerca 2,4 millones de empleos. Los republicanos dicen que el plan fracasó. El desempleo alcanzó en noviembre del año pasado el récord histórico del 10,2 por ciento. Se estima que desde que comenzó la recesión, en diciembre de 2007, se destruyeron 7,2 millones de puestos. En enero la tasa de desocupación bajó por primera vez en cinco meses y pasó del 10% de diciembre al 9,7% en el primer mes del año.
Tanto el presidente Obama como el titular de la Reserva Federal, Ben Bernanke, que acudirá este miércoles al Congreso a rendir cuentas, aseguraron en reiteradas oportunidades que la creación de empleo es el principal desafío del gobierno estadounidense.

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