Pese a lo comprometida que se encuentra Gabrielle Giffords, quien recibió un balazo en la cabeza, los médicos destacan que presentan reacciones básicas y esperanzadoras. La Policía busca a un cómplice del agresor.
La legisladora demócrata Gabrielle Giffords, quien ayer fue atacada por un hombre que le disparó en la cabeza, sigue en estado grave y luchando por su vida. Sin embargo, los médicos ven signos vitales esperanzadores.
En una conferencia de prensa en el Centro Médico de Arizona, el jefe de traumatología, Peter Rhee, explicó que Giffords fue sometida a una operación, tras sufrir un disparo en la cabeza. Por estas horas, la congresista, de 40 años y afín al gobierno de Barack Obama, está con respirador artificial pero capaz “de responder a órdenes simples”.
“Esto es lo mejor que podría estar”, se sinceró el traumatólogo Rhee y detalló como fue la operación, luego de que la legisladora recibiera un disparo en la cabeza, que le llegó al cerebro.
Ayer, Griffords fue atacada a balazos por un hombre, identificado como Jared Lee Loughner, de 22 años, que comenzó a disparar a quemarropa en las afueras de un supermercado. Por el tiroteo, seis personas murieron, entre ellos un juez federal y una niña de 9 años. Además, otras 14 personas resultaron heridas en el ataque.
Las autoridades no descartan que Loughner, que ya fue arrestado, haya tenido un cómplice, al que ya empezaron a buscar, y creen que Giffords era el objetivo del ataque.
Palabras de Obama
Frente a la conmoción que generó el ataque, el presidente de EE.UU., Barack Obama, convocó para mañana un minuto de silencio y ordenó que las banderas de los edificios públicos flameen a media asta.

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