EE.UU. promete a México más ayuda contra los carteles

EE.UU. promete a México más ayuda contra los carteles
En la Casa Blanca, Obama y Calderón intentaron dejar atrás la fuerte tensión entre ambos países

WASHINGTON.- En un encuentro que buscó aliviar la tensión generada tras el asesinato de un funcionario norteamericano en suelo mexicano, el presidente estadounidense, Barack Obama, recibió ayer a su par de México, Felipe Calderón, y se comprometió a intensificar la cooperación en la lucha contra el narcotráfico .

Al reconocer que ésa es una batalla que también es responsabilidad de Estados Unidos, Obama dijo que México tiene un "aliado" en la Casa Blanca en el combate contra el narcotráfico. "La batalla contra el crimen organizado que está librando Calderón dentro de México es también responsabilidad de Estados Unidos", afirmó el mandatario norteamericano en una conferencia de prensa junto con su homólogo mexicano.

"Decenas de miles de mexicanos, ciudadanos inocentes y agentes de seguridad han perdido la vida. He reafirmado al presidente Calderón que en esta causa México tiene un fuerte socio en Estados Unidos", indicó Obama.

Por su parte, Calderón dijo que Washington debe hacer más para reducir la demanda norteamericana de drogas y detener la venta ilegal de armas a México.

En este sentido, Obama afirmó que se acelerará la entrega de equipos a México para la lucha contra el narcotráfico, destacó el aumento de las interceptaciones de armamento en la frontera y subrayó que se combate la demanda de estupefacientes en Estados Unidos mediante programas de educación y divulgación.

La cumbre entre ambos presidentes se celebró 16 días después del asesinato en territorio mexicano del agente especial Jaime Zapata, de la Oficina de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés), en un ataque en la ruta que dejó además a otro agente estadounidense herido.

Críticas de Calderón

Este episodio provocó fuertes tensiones entre Estados Unidos y México y alimentó las dudas en la Casa Blanca sobre la capacidad de México para controlar la violencia y la lucha contra los carteles de la droga, un flagelo que ya ha dejado desde fines de 2006 más de 36.000 muertos.

Con la lucha contra el narcotráfico como trasfondo, la tensión entre Estados Unidos y México había aumentado aún más apenas unos días después del ataque a los agentes norteamericanos, cuando Calderón, en una entrevista con un diario mexicano, calificó al embajador estadounidense en México de "ignorante" y criticó el papel de la CIA, la DEA y el ICE en la lucha en la guerra contra las drogas. "La CIA, la DEA y el ICE en verdad no se coordinan, incluso rivalizan entre sí", dijo Calderón.

Tras el asesinato de Zapata, Estados Unidos había pedido a México que sus agentes pudieran portar armas en ese país para mayor seguridad. Sin embargo, Calderón descartó esta solicitud, pero afirmó que se examinarán "alternativas" para mejorar las condiciones de seguridad.

La prohibición a agentes extranjeros de portar armas "es una restricción importante, pero definitivamente tenemos que elevar el nivel de seguridad de todos los agentes", precisó Calderón. El presidente mexicano se refirió también a la captura del supuesto asesino de Zapata y Obama confirmó que "ha solicitado" la extradición del sospechoso.

No obstante, Calderón indicó que aunque no ha decidido aún sobre la posible extradición del sospechoso, México colaborará en la medida de lo posible para garantizar que el supuesto asesino rinda cuentas.

Por otra parte, Obama anunció haber logrado un acuerdo con Calderón para abrir las rutas norteamericanas a los camiones mexicanos, con lo que se buscará eliminar un viejo problema bilateral que data de la firma del Tratado de Libre Comercio para América del Norte, vigente desde 1994.

El acuerdo contempla que los transportistas de larga distancia de ambas naciones puedan participar en operaciones transfronterizas, con la condición de que los camiones mexicanos cumplan con las normas de seguridad impuestas por Estados Unidos.

Desde 1994, Washington se ha negado a permitir el acceso de los camiones mexicanos, alegando preocupaciones sobre la capacidad mexicana para cumplir con las estrictas medidas de seguridad que impone Estados Unidos, como también sus normas ambientales.

Hasta ahora, los camiones mexicanos podían entrar en Estados Unidos, pero estaban limitados a una estrecha franja fronteriza.

Agencias AP, Reuters, EFE, AFP y DPA

Menos mexicanos dejan su país

CIUDAD DE MEXICO (AP).- Un informe del gobierno mexicano difundido ayer, basado en las cifras del censo realizado en 2010, revela una baja sensible en la emigración. Entre 2005 y 2010 hubo un promedio de 145.000 migrantes anuales mientras que entre 2000 y 2005 el número ascendió a 450.000.

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