EE.UU. intenta defenderse, pero aparece otra filtración

EE.UU. intenta defenderse, pero aparece otra filtración
Revelan un sistema de vigilancia que afecta a todas las actividades en Internet; la Casa Blanca había desclasificado documentos, en un gesto de transparencia
El escándalo no sólo no tiene fin, sino que confirma que los topos que golpean a la Casa Blanca vuelven a atacar cada vez que ésta intenta defenderse.

Acaba de suceder. Justo cuando el gobierno de Barack Obama ensayó un "gesto de transparencia" al publicar información clasificada, nuevas filtraciones confirmaron la existencia de un sistema informático por el que agencias locales de inteligencia pueden saber prácticamente todas las actividades típicas que las personas hacen en Internet.

"Pero no se usa mucho y casi nadie ve lo que se recoge", intentó atenuar el vocero presidencial, Jay Carney.

El nuevo golpe lleva la firma del ex agente Edward Snowden, refugiado en el aeropuerto de Moscú. Y se produce sobre un ánimo social ya escaldado por el futuro, aún incierto, del soldado Bradley Manning , a quien muchos consideran un "héroe" tras haber producido la mayor filtración en la historia de este país. El gobierno, en cambio, lo considera un traidor.

Para descomprimir, la Casa Blanca apeló al inusual recurso de revelar documentos reservados. La decisión apuntó a contrarrestar la mala imagen que traen aparejadas las filtraciones sobre operaciones masivas de espionaje dentro y fuera del país.

En total fueron tres documentos "desclasificados". Entre ellos, una orden judicial para autorizar el acceso a registros de llamadas telefónicas de particulares. El material, que fue recibido con cierto escepticismo, apunta a demostrar "cobertura legal" para el espionaje que, en secreto, mantuvo la administración demócrata.

La maniobra pareció ensombrecida por nuevas revelaciones sobre la existencia de un sistema por el que el servicio de inteligencia norteamericano puede tener acceso prácticamente ilimitado a los datos de Internet de personas en todo el mundo.

El programa, del que hasta ayer no se tenía noticia, se llama "XKeyscore" y su existencia fue difundida, una vez más, por el diario británico The Guardian, que viene llevando la voz cantante en las filtraciones del topo Snowden.

La confirmación de la existencia de este sistema de vigilancia cayó directamente sobre la Casa Blanca. "Es un sistema que se usa muy poco y con restricciones", se defendió el vocero Carney. Pero la extensión de la vigilancia asusta. Comprende unos 500 servidores ubicados tanto en territorio nacional como en países del exterior, entre ellos, China, Rusia y Venezuela.

¿Qué se espía con este programa? "Casi todo lo que un usuario típico hace en Internet", explica The Guardian. Esto incluye el mail, las búsquedas en motores como Google, las redes sociales, las páginas que se visitan. El documento afirma que gracias a este sistema se han logrado detener más de 300 terroristas.

CONDENA

Bajo ese choque de informaciones -por un lado, el mensaje oficial de "transparencia" y, por el otro, la nueva evidencia de espionaje-, comenzó ayer el proceso para poner número a los años en prisión que deberá cumplir Bradley Manning, el joven soldado que produjo la mayor filtración de material reservado, en colaboración con la red WikiLeaks. "Ahora, el proceso se centrará en las intenciones que tuvo Manning y en las consecuencias de sus acciones", dijeron activistas en la puerta de la base militar de Fort Meade, en Maryland, donde delibera el tribunal castrense que decidirá su futuro.

Manning ya fue encontrado culpable de una veintena de cargos, entre ellos, tres referidos a la violación de normas de espionaje. Pero no se sabe aún cuánto tiempo pasará en prisión, un cálculo que decidirá la jueza militar Denise Lind, luego de escuchar a no menos de una veintena de testigos en un proceso que podría llevar varias semanas más.

Del otro lado de la reja que rodea el predio del tribunal, las pasiones seguían en la calle y en las reacciones políticas para atenuar el impacto de la seguidilla de revelaciones sobre espionaje que desgasta al gobierno de Obama. Buena parte del malestar viene de las propias filas demócratas. "Un esfuerzo por la transparencia justo antes de comparecer en el Senado no es algo que genere mucha confianza", disparó el senador demócrata Al Franken.

Las críticas demócratas se produjeron el mismo día que Obama pisó el Capitolio para reunirse a puertas cerradas con legisladores de su partido. También, en coincidencia con la comparecencia de funcionarios de las áreas de Inteligencia y de Seguridad.

Los cuestionamientos de los demócratas apuntaron a lo que parece el crecimiento desmedido de los servicios de inteligencia. "La paciencia ciudadana se está exasperando con todo esto", sostuvo Patrick Leahy, presidente del Comité de Justicia del Senado. "Me pregunto si es necesario tanto secretismo", conjeturó su par Sheldon Whitehouse, de Rhode Island.

EL PENTÁGONO ACHICA EL EJÉRCITO

El Pentágono prevé reducir un 15% adicional los efectivos del ejército, a "entre 420.000 y 450.000", contra los 535.000 hombres y mujeres que actualmente tiene en sus filas, para enfrentar los recortes automáticos, anunció ayer el secretario de Defensa norteamericano, Chuck Hagel..

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