Editorial: Scioli, Molina y la basura

Irritante, como gran parte de lo que dice, calla, hace o no hace el gobernador Daniel Scioli. Esta semana, con un título destacado, una gacetilla de la Gobernación informó a los medios de prensa -para que amplifiquen la novedad- que en la Provincia hay “Otro basural cerrado y reconvertido… suman 186”.
La literatura oficial indica que “el gobierno de Daniel Scioli inició las acciones ambientales 2011 clausurando el basural 186 en lo que va de la gestión, con el objetivo de continuar erradicando predios insalubres para transformarlos en espacios recreativos y de esparcimiento”. Primera observación: Luján podría contarle al resto de la comunidad bonaerense no cómo inició Scioli las acciones ambientales 2011, sino cómo cerró esas acciones en 2010, firmando el aval para que la curtiembre de capitales italianos sigan haciendo lo que se le antoja con su entorno.

Pero no seamos aguafiestas y sigamos con la buena nueva de otro cierre de basural. 186 dicen los tipógrafos de la Gobernación. ¿Habrá que creer que Scioli y sus colaboradores clausuraron y reconvirtieron más de un basural por Municipio? ¿Dónde podremos chequear esa información?

En todo caso, vayamos a una segunda observación: si el gobierno del ex motonauta toma como basural a las pequeñas o medianas acumulaciones de residuos, supuestamente se cerraron 186 pero cabe preguntarse cuántas nuevas se gestaron en sus años de administración.

Junto al inefable titular del OPDS, José Molina, contaron que el basural 186 resultó el ubicado en Capitán Sarmiento, “que funcionaba desde hacía más de 60 años, y allí se realizaron durante tres meses los trabajos de retiro de residuos domiciliarios, poda y construcción”. Aseguran que el lugar será reforestado con más de 500 plantas de diversas especies y que se abrió un camino alternativo en donde ya se comenzó a construir una pista de ciclismo para que los vecinos puedan practicar este deporte, y también, la ciudad arrancará a diseñar la planta de tratamiento de separación de residuos. Casi paradisíaco, agregamos de este espacio.

Por otra parte, dicen que en General Las Heras se cerró un basural de 14 hectáreas que funcionaba desde hacía más de 50 años y que “a partir de esta transformación, se emprenderá una reforestación para convertirlo en un parque recreativo municipal que pueda ser utilizado por las familias con fines de esparcimiento”.

Ante semejantes afirmaciones y la realidad que nos rodea, sería lógico que la intendenta de Luján, Graciela Rosso, se distancie de la gestión de Scioli a pesar del dolor de romper con el mandatario del mismo proyecto político. Pero la doctora se habrá dado cuenta del menosprecio que estos funcionarios tienen por Luján en un tema tan sensible como el medio ambiente. En Luján el basural no se termina de cerrar nunca; no llegan los fondos para reparar la planta depuradora del barrio San Bernardo y el río es una cloaca a cielo abierto; cloacas que Scioli también promociona y financia en otros municipios, pero no en Luján. Son demasiadas cosas pendientes como para regalarle al gobernador una sonrisa para la foto.

Una de las frases con la que se cierra la rimbombante gacetilla puede resultar chocante para los que en Luján luchan por un ambiente sano. La dijo Molina, el que le renovó el certificado de aptitud ambiental a Curtarsa. “El gobernador nos pide que lleguemos con la solución concreta para los vecinos y por ahí vamos”. No más observaciones.

Ante semejantes afirmaciones y la realidad que nos rodea, sería lógico que la intendenta de Luján, Graciela Rosso, se distancie de la gestión de Scioli a pesar del dolor de romper con el mandatario del mismo proyecto político. Pero la doctora se habrá dado cuenta del menosprecio que estos funcionarios tienen por Luján en un tema tan sensible como el medio ambiente.

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