Editorial: La indiferencia de los números

Cuando los números remiten a dinero, el margen para las ambigüedades se recorta. Y en caso como el que nos ocupa, establecen claramente el nivel de relación entre diferentes estamentos de gobierno, dentro de lo que les gusta encuadrar como “un mismo proyecto político”.
En la edición pasada dimos a conocer las cifras de coparticipación que el gobierno de Daniel Scioli destinó a diferentes municipios; entre ellos a Luján.

En general, las transferencias marcaron un crecimiento promedio superior al 35% con respecto al año anterior. Y Luján se ubicó en el lote de los beneficiados con giros superiores al 60 por ciento.

Sin embargo, es en la letra fina que permiten leer estos números donde se debe analizar la real sintonía –o la falta de ella- entre la administración de Scioli y la gestión de Graciela Rosso.

Aunque moleste, se puede indicar que municipios que con sus recursos no tienen que mantener a una estructura hospitalaria –como es el caso local- recibieron el mismo o mayor porcentaje de coparticipación que las arcas lujanenses. Ante ello, sólo queda señalar que hubo falta de gestión en los niveles que corresponden para que Luján tenga la recompensa que necesita para un Hospital que además inauguró servicio de terapia.

Pero la indiferencia de los números se extiende a otras áreas. Mediante lo que se cede a través de la coparticipación se puede estar ayudando a mantener lo existente; se puede retacear el dinero para las cuestiones más esenciales o se puede aportar no sólo para el sostenimiento de lo que ya está en marcha sino también para la planificación y el crecimiento de una ciudad.

Sólo Rosso y tal vez el secretario de Economía, Marcelo Forneris, podrán establecer ante cuál de las tres opciones se estaría con esos 65 millones de pesos que la Provincia dice haber derivado a las arcas municipales durante 2010.

Lo cierto, también, es que Luján y su gente soportan la fuerte presencia de sitios de juegos y apuestas, muy a pesar de los lamentos públicos que supo realizar la intendenta ante la presencia del gobernador. En 2010, bajo el concepto Juego de Azar, al Municipio le entraron 1.888.834 pesos. Menos de 2 millones de pesos. Un vuelto en comparación con los ingresos y ganancias que esos sitios generan.

Otra migaja: el Fondo Federal Solidario, un invento estatal para dibujar del modo más políticamente correcto una presunta redistribución que baja desde Nación a Provincia (y de allí a los municipios) por derechos de exportación de soja en todas sus variedades y derivados. Luján está adherido al acuerdo del Coeficiente Único de Distribución y por eso se le enviaron un total anual de 331.100 pesos. ¿No será escasos comparado con los índices de ganancias que genera esa actividad agropecuaria?

Estos montos son los que indican qué llegada tienen los pedidos, las exigencias, los proyectos de una administración comunal en los despachos de la Gobernación. El resto en la relación política es pura parafernalia. Sacarse una foto, sonreír, reunirse, charlar, son fuegos artificiales en la comunicación política. La verdad la dicen los números. Mejor dicho, se expresa a través de la financiación.

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