Los ecos del vacío golpean las puertas internas

El 18 de febrero es la fecha pautada para una nueva reunión del Justicialismo bonaerense, esta vez en Sierra de los Padres, en General Pueyrredón. En el aire flota nuevamente la incertidumbre sobre cuál será la postura de los intendentes, renuentes a la conducción del Camionero Hugo Moyano

La primera reunión del 2011 fue decidida en conjunto por el gobernador Daniel Scioli y el titular del PJ en Provincia, Hugo Moyano. Ante cada encuentro y tomando los antecedentes del 2010, vuelven las preguntas que profundizan sobre el posicionamiento a tomar por los intendentes.

El 2010 resultó un período complejo para el Justicialismo. La ausencia por razones conocidas de Alberto Balestrini, más el fallecimiento de Néstor Kirchner, desnudó ciertos flancos en el Partido, que todavía no ha logrado encontrar una figura con peso específico sobre la cual encolumnarse.

La distancia entre la presidencia detentada por el Camionero y los intendentes fue gestándose de inmediato, y el vacío en las reuniones fue una sistemática difícil de conciliar hasta por el propio Daniel Scioli, quién logró juntar a los Caciques y titulares comunales del interior en ocasiones de homenaje y en la misma Casa de Gobierno.

Después todo resultó una eterna marginación hacia el manejo del PJ. Las razones se anidan en que los Jefes no desean al cegetista “metido” en Provincia, además de no concordar con su mandato al que consideran nulo por haber elegido por el “peronismo puro”.

Además, representa una amenaza para los municipios, en lo que puede ser la recolección de residuos, negocio de ganancias suntuosas y en el que Moyano presenta intereses.

Asimismo, simboliza una presión de palabras mayúsculas ya que el reclamo de paritarias y aumentos salariales es un tema presto a “explotar” en las municipalidades, y esa movida podría concretarse con mayor profundidad si es que el Camionero desea mover a los trabajadores.

Por eso en este 2011, año ciertamente electoral, las pulseadas que se desplieguen valdrán doble, ya que los costos políticos pueden ser gravitantes en ambos lados, pero determinantes en la vida de los intendentes que renueven mandatos.

Y el acto en Sierra de los Padres será un testeo de la relación institucional de todo el peronismo de la Provincia. Mostrar un Justicialismo unido será la premisa. Sin embago hay indicios de que un nuevo vacío pueda hacer trastabillar otro encuentro presidido por Hugo Moyano.

“Por ahora el avispero está quieto”, remarcó un Cacique del Conurbano. “No hemos recibido invitaciones hasta el momento”, aclaró.

La postura de los intendentes tendrá mayor claridad luego de la cena que los Jefes mantengan en el Hotel Colonial. “Allí vamos a saber bien qué haremos”, marcó un jefe comunal justicialista.

Por su parte, otro de los intendentes importantes del Gran Buenos Aires, explicó su posicionamiento individual: “Cuando fui miembro nunca falté a una sola sesión, pero ahora que no lo soy no he recibido nunca una invitación para concurrir”, apuntó. “Igual si voy sin invitación nadie me va a decir que no entre, salvo que sea una reunión a puertas cerradas”, redobló.

Lo cierto es que hasta el momento, las certezas no abundan entorno al PJ provincial. La preocupación desde el gobierno bonaerense por garantizar un encuentro que sea masivo, gana en angustia cuando en los pasillos de las intendencias circulan las informaciones que destacan algunos faltazos. El vacío de nuevo se presenta como la posibilidad más cierta para la tropa justicialista.

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