La economía del voto

Por: Sebastián Campanario.

Decir que ahora lo que está de moda para los políticos argentinos es la campaña de Obama de 2008, pero en realidad el eslogan que mejor le cabe a las primeras elecciones provinciales del año es el de Bill Clinton en 1992: “Es la economía, estúpido”.

“Entre la opción de cambio o continuidad, esta vez el ciclo económico en las provincias juega a favor de los gobernantes que están en el poder”, dice Ricardo Delgado, de Analytica, “y en el caso de Catamarca, como en otras provincias del norte, el voto a la continuidad también aparece condicionado por el alto peso del empleo público”.

La provincia que gobierna el cobista Eduardo Brizuela del Moral vio crecer sus recursos de $ 2.266 millones en 2008 a 3.523 millones en 2010. De ese total, sólo un 20% corresponde a recaudación y el 80% viene de la Nación. La coparticipación anual por habitante el año pasado fue 7.283 pesos, una de las más altas del país.

“El dato fundamental de economía política de provincias como Catamarca es el programa de desendeudamiento que se aplica desde marzo de 2010, y que le permitió a la gobernación moverse con mayor holgura”, dice Rogelio Frigerio, director de Economía & Regiones. La provincia tiene un desempleo del 8,5%, en línea con el promedio nacional; un dato de pobreza preocupante (20,9%) y una tasa de obra pública sobre gasto total relativamente baja, del 11%, lo que muestra el peso del empleo estatal. El salario privado promedio es de $ 3.270.

Comentá la nota