En diálogo con radio Urbana, la precandidata a intendente del Frente Renovador cuestionó al acutal jefe comunal, Gustavo Posse, de ir al PRO “porque le dan un diputado provincial” y acusó: “La política no puede ser solo conveniencia”. Criticó los gastos de su gestión en publicidad y advirtió: “Con dos zócalos de los partidos de fútbol pagamos un mamógrafo de última generación”.
“Si hay un cargo con una escala que me parece fantástica es la de intendente: es el que está en contacto con los problemas cotidianos de la gente. Es donde uno puede ver más rápidamente los resultados de su trabajo”, expresó la precandidata a intendente de San Isidro por el Frente Renovador, Marcela Durrieu. En diálogo con LaNoticiaWeb, la dirigente massista definió a San Isidro como “un distrito atípico”. Y explicó: “Son 30 años de un gobierno bastante desgastado, con pocas ideas nuevas, con pocas ganas. Hay problemas estructurales bastante serios sin resolver: la seguridad, problemas de infraestructura”. Pero, luego de advertir que se trata de un “municipio al que le sobran recursos”, llamó a “aplicar ordenadamente los recursos”, “terminar algunos gastos dudosos” y “resolver cosas que son de fondo”.
¿Cómo harías un cambio de partidas para un presupuesto diferente?
La primera cosa que es realmente es obscena es el gasto en publicidad. Un ejemplo: hace un año que no anda el mamógrafo del Hospital. Con dos zócalos de los partidos de fútbol pagamos un mamógrafo de última generación. Y después hay cosas que son todavía más dudosas, que tienen que ver con la falta de voluntad política. Hace 30 años que gobiernan (y), a pesar de que hubo en presupuesto 400 millones para urbanizar todas las villas del distrito, la plata no está y las casas tampoco. Por ejemplo, Tres de Febrero tiene más o menos la misma superficie que San Isidro, un poco más de población y un tercio del presupuesto de San Isidro. Y San Fernando, que es dos veces más pobre que San Isidro, en una gestión construyó tres túneles e iluminó toda la ciudad. Cuando uno piensa en el tema de seguridad tiene que tener una mirada más integral: hay cosas que tienen que ver con la persecución policial directa o la prevención vinculada a la Policía y cosas que tienen que ver con un medio ambiente poco propicio. Por ejemplo, que no haya barreras arquitectónicas en el paso, que haya iluminación y que sea un sistema articulado. Porque no sirve una cámara por acá, otra cámara por allá. A mí me indignó un poquito ver al intendente con el cartelito “Ni una menos” cuando acá hay 23 mil pesos de presupuesto en todo concepto para resolver los problemas de las mujeres. Hay cosas que son voluntad política. La gente tiene la idea de que La Cava es una villa gigantesca: por Rolón son tres cuadras y después son unas cuadras al fondo. Entonces, la verdad es que es una villa relativamente pequeña. Claro, mientras más tiempo pasa, peor es la situación de la gente que está. Acá ya no se trata de una cuestión ni siquiera ideológica sino valores humanos básicos, de cosas que repugnan a cualquiera. Hay muchas cosas que resolver. Inclusive, la urbanización de las villas tiene un impacto directo en la seguridad: de los que están afuera de la villa y de los que están adentro, que finalmente son los que más la sufren.
¿Creés que la ciudadanía va a tener en cuenta los movimientos de Posse en el último tiempo?
Sinceramente, espero que la ciudadanía castigue algunas de estas cosas. Porque no fue el único, pero quizás fue el peor: si lo pensás, él perteneció al Frente para la Victoria, al ARI, a De Narváez… Y en este último período tan corto de tiempo se va del Frente Renovador porque no le alcanza el consenso para ser candidato a gobernador. Entonces, dice que se va a ir de gobernador con Macri, o sea una definición muy ideológica. Entonces, como ahí tampoco lo aceptan, dice que va a ser de nuevo candidato a intendente. Y después, en el cierre de listas, estaba de nuevo en el Frente Renovador, donde por supuesto no tuvo espacio, intentando volver junto con Cariglino. Hay valores personales y en la política que espero que la ciudadanía tenga en cuenta. La política no puede ser solo conveniencia, aunque sea un “cachitito” de convicción tiene que haber. Se vuelve al PRO porque le dan un diputado provincial… La verdad es un cambalache. Sinceramente no sé hasta qué punto está informada la ciudadanía. Sospecho que si la ciudadanía supiera todos estos tejes y manejes… estoy confiada en que lo va a castigar. Tengo la convicción de que puede haber un San Isidro muchísimo mejor, mucho más integrado.


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