Duro cruce entre los gobiernos de Siria y Gran Bretaña

Duro cruce entre los gobiernos de Siria y Gran Bretaña
El presidente Bashar Al Assad acusó a Londres de armar a los grupos rebeldes de la oposición. El canciller Hague negó los cargos, pero dejó en claro que su país "no descarta nada" si el conflicto se extiende.
Después de un año sin conceder entrevistas, el presidente sirio Bashar al Assad rompió el silencio y acusó al gobierno británico de "armar" a las fuerzas rebeldes para acabar con su gobierno e "incendiar" la crisis en el país árabe. Como respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, William Hague, negó que haya algún plan para facilitar armamento a la oposición siria y calificó de "ilusión" los dichos de Al Assad.

Después de un año sin conceder entrevistas, el presidente sirio Bashar al Assad rompió el silencio y acusó al gobierno británico de "armar" a las fuerzas rebeldes para acabar con su gobierno e "incendiar" la crisis en el país árabe. Como respuesta, el ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, William Hague, negó que haya algún plan para facilitar armamento a la oposición siria y calificó de "ilusión" los dichos de Al Assad.

El contrapunto entre Hague y el presidente árabe comenzó ayer, cuando el diario británico Sunday Times publicó una entrevista a Al Assad. Allí, el mandatario se preguntó: "¿Cómo podemos pedirle a Reino Unido que juegue un papel cuando está determinado a militarizar el problema? ¿Cómo pedirles que tengan un papel en mejorar la situación, hacerla más estable? ¿Cómo podemos esperar que disminuyan la violencia cuando quieren enviar suministros militares a los terroristas?"

Al Assad agregó que su gobierno está dispuesto a negociar con todos, salvo con las fuerzas rebeldes, a las que llamó "terroristas armados". "Podemos dialogar con la oposición, pero no podemos dialogar con terroristas armados. Luchamos contra el terrorismo", afirmó el líder sirio.

En el reportaje, Al Assad afirmó que no abandonará su país. "Sólo los sirios pueden decirle al presidente que se quede o se vaya", aseguró. También sostuvo que "desde hace décadas" el Reino Unido viene desempeñando un papel "no constructivo" en Siria. Para el presidente, Gran Bretaña pretende "militarizar" el conflicto bélico entre las tropas leales y la oposición, que ya lleva dos años y se cobró unas 70 mil víctimas. "No esperamos que un pirómano actúe de bombero", sostuvo Al Assad, quien agregó que la política hacia Siria del primer ministro británico, David Cameron, es "inocente, confusa y no realista".

Desde Londres, el ministro de Asuntos Exteriores William Hague respondió que las acusaciones del líder árabe sobre las armas son una "ilusión", pero sostuvo que el gobierno de Cameron "no puede quedarse al margen" del conflicto. "Cuanto más dure todo esto, mayor será el riesgo de que se imponga el extremismo, mayor el riesgo de desestabilización de los países vecinos y mayor el problema humanitario. Así que no nos podemos quedar al margen y simplemente mirar", aseguró Hague, quien sostuvo en reiteradas ocasiones que el presidente Al Assad debe renunciar a su cargo.

El funcionario británico también señaló que Londres seguirá apoyando a la oposición y que "no descarta nada" en caso de que el conflicto bélico en Siria continúe durante meses o años. "Tendremos una mayor implicación si no hay avances diplomáticos o políticos", indicó Hague. Además, el ministro consideró la situación en el país árabe "demasiado peligrosa para la paz y la seguridad de toda la región como para que el mundo lo ignore".

Mientras tanto, la oposición siria espera que el Reino Unido anuncie la próxima semana una asistencia financiera similar a la que realizó el gobierno de Estados Unidos el pasado jueves, cuando donó unos 60 millones de dólares a los rebeldes. «

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