“Que se lo tome como una cuestión más: pago la leche, los fideos y el impuesto inmobiliario”, graficó Martín Di Bella, titular de ARBA, en su paso por la ciudad. De cara a la temporada, ya están diseñados los operativos de control
“Uno puede acceder a un quiosco, un cyber, un supermercado, y simplemente con el código de la patente –las letras y los números- o sabiendo el número de la partida de la boleta inmobiliaria o rural, uno puede pagar sus impuestos”, explicó Di Bella, distendido, en la confitería del Hotel Provincial. Los impuestos que se podrán abonar serán los inmobiliarios -sean rural, urbano o baldío- y los automotores (patente). En territorio bonaerense habrá más de 300 puntos de pago y además se sumarán más bocas de abono en otras provincias del país, que funcionarán en locutorios, quioscos, supermercados y Bapropagos.
El funcionario provincial destacó la importancia de la medida que será anunciada oficialmente en los próximos días. “Nos permitiría, primero, sacar algunas excusas que existen para no pagar impuestos, pero además que el pago del impuesto sea algo internalizado. Que se lo tome como una cuestión más: pago la leche de la nena, pago los fideos y el impuesto inmobiliario. Lo que buscamos es ir reduciendo los costos asociados al pago: costos de tiempo, de lugares, de movilización y personales”, señaló.
Mar del Plata será sede central y Villa Gesell funcionará como segundo centro de trabajo para coordinar los operativos en las otras localidades de la costa. En los primeros días de enero llegarán unos dos mil agentes a la costa atlántica. Entre las acciones previstas figuran los operativos de notificación “multimpuesto”, de los Impuestos Automotor, Inmobiliario e Ingresos Brutos; y los Controles de Mercadería en Tránsito, entre otras.
“Entendemos que el verano es algo importante para el turista como para las ciudades que lo reciben. En ese sentido, es importante que tengamos un equilibrio, de avanzar, de hacer la tarea que tenemos que hacer, pero de la manera menos invasiva posible”, contempló Di Bella.
- ¿Cuáles fueron la infracciones más frecuentes que se detectaron durante la última temporada?
- Primero, las declaraciones juradas;–por las características que tiene esta ciudad- los comercios que se abren por tres o cuatro meses y luego cierran y se van. A ese comerciante llamado ‘golondrina’ le cuesta hacer los papeles. Ese alquiler de cuatro o cinco meses no existe porque no está formalizado y eso implica una cuestión sancionatoria de la agencia. La no emisión de tickets; la ausencia de pagos, son las cuestiones más comunes. Eso da lugar a un expediente, una notificación, un periodo de prueba, un periodo de defensa y una posible clausura del lugar.
- Con la evasión fiscal, ¿se da que el que más poder adquisitivo tiene, más incumple?
- Eso sería un poco injusto. Hicimos operativos de dos torneos de polo, donde siete de cada diez tenían algún incumplimiento tributario. Eso te da una pauta importante que el que puede acceder a ese tipo de actividades tiene manifiesta capacidad contributiva. Sin dudas, la tarea de nosotros es esa. La política ha sido avanzar sobre aquellos sectores que manifiestan una fuerte capacidad de pago.
Di Bella resaltó que en el 2007 la recaudación era de 12 mil millones de pesos y el año 2010 cierra en casi 26 mil millones. “Eso claramente marca una mejora en la recaudación”, indicó y ponderó la política fiscal financiera económica de Daniel Scioli. “Es muy claro el gobernador hacia dónde va: con las distintas reformas impositivas sobre las que él avanzó ha permitido mejorar los índices de cobrabilidad, los índices de recaudación. Sin dudas que queda mucho por hacer, pero también hay un millón de familias exentas, hay 300 mil jubilados exentos, hay 20 mil vehículos de discapacitados exentos”, enumeró.


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