El porcentaje, que se desprende el informe de la Cámara de Alimentarios de Pergamino, varía de acuerdo con lo establecido por el Indec que establece un aumento del 1,7 por ciento. Se registran faltantes de algunos productos que acordaron el congelamiento de precios.
Los alimentos repuntaron ocho décimas por la subida del precio de frutas, legumbres y hortalizas. La tasa interanual del 1,7% alcanzada en mayo es la segunda más baja desde junio de 2010, cuando la inflación se situó en el 1,5%. En abril, el Indice de Precios al Consumidor (IPC) experimentó un recorte de un punto en su tasa interanual, dejándola en el 1,4%, su menor nivel en tres años. Pese al avance de la inflación interanual registrado en mayo, el Gobierno espera que el IPC acabe el ejercicio en el entorno del 1% e incluso por debajo.
Según explica, los grupos con mayor influencia en la variación de la tasa interanual fueron los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuya tasa repuntó ocho décimas, hasta el 3,4%, debido a la subida de los precios de las frutas frescas, las legumbres y las hortalizas frescas.
En Pergamino
La Cámara de Alimentarios de Pergamino es una entidad que agrupa a los autoservicios y almacenes de nuestra ciudad. Cada mes, realizan un índice de los movimientos inflacionarios de los productos que conforman la canasta básica alimentaria, entre ellos verduras, carnes y también artículos de limpieza.
Estadísticas
Según el informe de la CAP, “podemos observar en el trabajo realizado, que hubo una importante baja en pollos y sensiblemente en la carne vacuna. Se incrementaron los precios de panificados, pastas frescas y todo lo elaborado con harina de trigo, respondiendo esto al aumento de esta materia prima. Otro rubro que trepó bastante es el de artículos de limpieza, todos los demás mantuvieron un porcentaje promedio discreto de aumentos, excepto los artículos envasados de almacén. Cabe destacar que hay muchos productos faltantes, especialmente en los grandes supermercados, esto obedece seguramente a que con ellos se firmaron los acuerdos de precios congelados; no así en los pequeños comercios de proximidad nacionales, que trabajan de acuerdo a las variaciones normales del mercado ya que no forman precios sino que son meros trasladistas de los que consiguen en sus proveedores mayoristas. Con este guarismo en mayo la variación de precios fue de 2,19 por ciento, y del 9,66% en lo que va del año.
Luz verde
Las principales empresas que aceptaron mantener congelada una canasta de 500 artículos de primera necesidad recibieron la autorización del secretario Guillermo Moreno para disponer subas que llegan hasta el 9% en el resto de sus líneas de productos.
En total, 86 empresas -en su mayoría líderes en sus rubros- acordaron con Moreno y los principales supermercados mantener congelados los precios de 500 artículos de la canasta básica, en principio, hasta las elecciones parlamentarias de octubre. El 60% de los productos que quedaron excluidos de los aumentos de precios fueron aportados por un grupo de veinte compañías, entre las que sobresalen las grandes multinacionales del sector de consumo masivo y un puñado de grandes empresas de capitales nacionales.
Para estas empresas, la canasta de 500 productos resultó claramente un avance con respecto al congelamiento integral que se había impuesto en los primeros días de febrero, ya que, a cambio de mantener sin cambios los valores de un grupo determinado de artículos, recibieron la luz verde oficial para avanzar con aumentos en el resto de su oferta comercial, que es mucho más amplia.
La lista de empresas autorizadas por Moreno para aumentar sus precios igualmente es mucho más amplia, y desde enero, en total 82 compañías fueron autorizadas para disponer alguna suba, trabajando siempre con el esquema de aumentos diferenciales de acuerdo con el tipo de producto y marca. El modelo de “comercio administrado” que impulsa Moreno incluye la clasificación de los artículos que vende un supermercado en tres categorías: masivos, selectivos y premium. Los porcentajes de aumentos más alto son otorgados para los productos premium, bajo la lógica -que no siempre se cumple- de que los hogares de menores ingresos sólo consumen productos de segundas marcas.

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