En Villa Golf, la primera camada de beneficiarios de ese programa provincial recibió ayer su tarjeta para percibir el beneficio. Se trata de una iniciativa para que los chicos se reinserten en el circuito escolar y realicen otras actividades en contraturno, “para alejarlos de la calle y del ocio”, subrayó la diputada.
A partir de esta semana, 91 chicos de esa barriada ezeizense percibirán un aporte subsidiario que les permitirá asistir a talleres artísticos, de apoyo escolar y oficios con el objetivo de propiciar su reinserción escolar y al tejido social. Ello se realiza con la apoyatura de una decena de docentes locales y un equipo técnico integrado por un psicólogo, una asistente social, una orientadora pedagógica, coordinadores barriales y de la sede, d acuerdo a la información proporcionada por la secretaria del área social del gabinete de Alejandro Granados, Adriana Castelnuovo.
Sobre su implementación, Dulce enfatizó que la jornada de ayer significa el comienzo de la aplicación de un programa que alcanzará a todos los barrios del distrito. “Próximamente comenzaremos la construcción de la sede de Envión en Carlos Spegazzini y ya está casi terminada la de Villa Golf con lo cual se logrará la comodidad necesaria para desarrollar el programa en toda su amplitud”, dijo la legisladora.
“Esta es sólo una más de las cosas que venimos haciendo para alejar a nuestros jóvenes de la calle y del ocio, con todos los peligros que ello acarrea”, argumentó la esposa del jefe comunal, que parangonó los resultados del Envión con otra herramienta de inclusión social: el nacional Argentina Trabaja. “El trabajo de esas cooperativas sirvió para dar un trabajo digno a mucha gente que estaba desocupada y hoy colabora decididamente con el municipio”.
Los chicos y chicas que comenzarán a percibir esa asignación para capacitarse en apoyo escolar, oficios y artes, fueron escogidos por el quipo de De Olivera de acuerdo a un listado tentativo confeccionado por la comuna, en el que se incluyeron a los jóvenes que más necesidades tienen, incluyendo a los que son usuarios de sustancias prohibidas, como la pasta base, o sociales, como el alcohol. Sucede que el programa articula con los Centros de Prevención de Adicciones de la región, según explicaron desde la comuna.
Si bien desde la secretaría local explicaron que esta primera etapa ya cuenta con todos los cupos que otorga el ministerio, no descartaron que con la apertura de nuevos centros (el próximo será el de Spegazzini) se pueda ampliar la convocatoria en lo que resta del año.



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