Hay temor de que el hospedaje hecho a fines de los ‘40 no conserve su fachada original.
El lunes de la semana pasada época informó sobre la formalización de la concesión por parte del Estado provincial a las empresas Hoco y Casinos del Litoral, incluso ese mismo día en que comenzaron los trabajos -lunes último- el propio Jorge Goitia, propietario de una de las firmas, recorría la zona observando los primeros trabajos.
“Es una barbaridad lo que están haciendo y lo que van a hacer”, dijo a este diario un reconocido arquitecto que siguió de cerca todo el concurso de ofertas realizado en octubre del año pasado.
En lo estrictamente edilicio fue contundente: “Es una carnicería” y aseguró que la estructura a construir -torre de nueve pisos-“no dejará nada” del estilo neocolonial del viejo Hotel de Turismo.
La preocupación del arquitecto no es individual, el pasado viernes fuentes comunales con pedido de reserva deslizaron la posibilidad de que no haya acuerdo entre los técnicos que deben analizar la documentación presentada por el Estado provincial.
Se debe justamente a la obra que abarcará casi la totalidad del predio perteneciente al viejo hospedaje quedando reducido a una conservación meramente formal. Es porque el frente, la fachada del nuevo hotel de cinco estrellas, ocupará el tradicional acceso por calle Entre Ríos.
Pero la alarma central de los arquitectos se basa en que gran parte de la antigua estructura será borrada de cuajo; por ejemplo, en la documentación entregada a la comuna capitalina para que autorice los trabajos figura una planta baja totalmente rediseñada donde no hay señales de conservación.
Un gimnasio, spa y el ala de calle Carlos Pellegrini albergará una sala de reuniones. La oposición no es a la obra, sí a la falta de conservación.
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