Díscolos y sutiles: cómo desatar la furia en Olivos

Con gestos mínimos, algunos de los intendentes díscolos que forman parte del G8, muestra claras intenciones de discutirle el poder al kirchnerismo. Las mil y una maneras de acercarse a Clarín y provocar la furia en Olivos y en la Rosada
El G8 es un grupo de intendentes díscolos, es decir, oficialistas pero con reticencias al poder casi omnímodo que se ejerció durante 7 años desde Olivos. Algunos de ellos disfrutaron de las bondades del poder y llegaron a ocupar cargos fuertes en la administración nacional, como es el caso de Sergio Massa, que fue Jefe de Gabinete y Director del Anses.

Hoy, el grupo aparece algo disperso, después de que se conociera, a través del affaire Wikileaks, durísimos dichos de Sergio Massa, buque insignia del armado, sobre Néstor Kirchner. La estrella del tigrense no se apagó, sin embargo se resiste a brillar como antes, más que nada por prudencia.

Junto a Pablo Bruera y José Eseverri, intendentes de La Plata y Olavarría, respectivamente, el tridente díscolo entre los díscolos se posiciona mediáticamente para disputar una parte del poder al núcleo duro del kirchnerismo y al sciolismo expectante.

Parte de la estrategia trazada consiste, según se puede ver, en acercamientos nada tímidos al grupo Clarín, enemigo declarado del kirchnerismo, a través de notas, ayudas mutuas y actos compartidos.

El que picó en punta fue Pablo Bruera. Desde el año pasado pueden verse en La Plata afiches, pintadas y pancartas de opositores al mandamás platense acusándolo de acercarse demasiado al grupo que conduce Héctor Magnetto. Bajo la consigna “Bruera = Clarín”, pretendió desenmascararse una supuesta rebeldía del platense. Durante todo el año, fue habitué de los programas que la señal televisiva TN puso en el aire.

Sergio Massa no se quedó atrás. También es invitado de ocasión en notas gráficas y televisivas en las señales del Grupo. Su acercamiento, sin embargo, va más allá. El municipio de Tigre es sede de algunos de los proyectos televisivos de la señal, tales como la tira “El único”, que se filmaría en el Parque de la Costa; y el reality show “Soñando por bailar”, que se transmite desde una isla en el Delta.

El tercer díscolo que se acerca al Grupo es José Eseverri. El olavarriense protagonizó, a mediados de este año, un acto junto a la Fundación Nobel y a Fibertel. La actividad consistió en la aceptación de la donación de computadoras en desuso y libros. El kirchnerismo local puso el grito en el cielo, pero la actividad se desarrolló sin inconvenientes.

Es que, irritar a Olivos y a la Rosada, dicen por lo bajo, no tiene precio.

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