Ocurrió en la mañana de ayer y se generó un revuelo entre habitantes de la zona, quienes denunciaron la toma. La Policía y funcionarios del Municipio se acercaron al lugar a la siesta. Personas con varios niños aducen no tener dónde vivir y decidieron cercar el descampado.
La necesidad de la construcción de viviendas sociales en Corrientes es ineludible y el drama habitacional se reflejó una vez más en la capital correntina ayer, cuando unas 30 familias decidieron instalarse en un terreno de forma ilegal en el barrio San Roque Este.
La ocupación del lugar comenzó cerca de las 10 de la mañana. Al principio eran solo dos o tres familias las que decidieron comenzar a delimitar con la ayuda de palas y alambres un lugar donde levantar pequeñas carpas, pero a los pocos minutos se acercaron varias personas más, la mayoría con muchos niños de diferentes edades.
Lo advirtieron vecinos de los alrededores, quienes preocupados y alertados por la situación decidieron denunciar la situación y en horas de la siesta se desplegó en el lugar un amplio operativo con la presencia de gran cantidad de efectivos policiales y grupos especiales de seguridad. También llegaron funcionarios municipales, quienes dialogaron con el grupo de personas y se estableció que hoy se
CON PALAS USURPADORES DELIMITARON SUS PARCELAS.
evaluará la situación, pero no hubo momentos de tensión ni agresión, como tampoco se estableció la desocupación inmediata del predio.
“Si estoy acá es porque necesito un lugar donde vivir y la mayoría de los que vinimos estamos atravesando la misma situación, no podemos seguir viviendo amontonados en la casa de nuestros padres. En la casa de mi madre somos tres familias y ya no se puede, no nos dan opción”, dijo a época Carina, una de las jóvenes que se acercó al predio ubicado en la intersección de calles Pablo Neruda y 490, en el barrio San Roque Este, entre las 228 y 177 viviendas.
La mujer tiene 22 años y dos hijos, de dos años y de seis.
“Mi nena más pequeña es discapacitada y fue operada hace un año de un tumor en una de sus piernas. Me fui a anotar al INVICO para poder acceder a una casa porque mi hija necesita, presenté su historia clínica y todos los papeles pero nunca salí sorteada, nadie nos ayuda, no nos queda otra que meternos acá”, explicó.
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Por otra parte, muchos de los consultados coincidieron en que forman parte de los más de cinco mil postulantes a una vivienda en la Capital correntina, entre ellos algunos días atrás perdieron la esperanza tras el sorteo de casas del barrio Independencia.
Según contaron, desde el Municipio “nos anotaron y nos dijeron que no nos iban a echar pero había que ver si aparecía el dueño”.
Cabe recordar que lo vivido el miércoles pasado en el Club de Regatas Corrientes, durante el sorteo de 180 viviendas, puso en alerta a las autoridades provinciales ya que sintieron en carne propia la necesidad y los reclamos de la gente. Lo que más cuestionaron fue el porcentaje de casas -el 10 %- que queda en poder del Ejecutivo.
En comunicación con época, el interventor del Instituto de Viviendas de Corrientes (INVICO), Bernardo Rodríguez, había señalado que hay alrededor de 45 mil correntinos que cumplimentaron los requisitos y aspiran a tener una vivienda.
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