En un acto en la Universidad de Córdoba, la primera mandataria dio la nota bailando al ritmo de una batucada. Dijo que seguirá dando batalla por su polémica reforma judicial. El papelón de Kunkel
El “broche de oro” de la jornada fue ver a la primera a mandataria revolear el tapado para empezar a tocar con una batucada, para luego mover frenéticamente las caderas al ritmo de los tambores y tamboriles como si fuese una candombera. Eso no fue todo: CFK se animó a hacer el “meneaito”, un movimiento de cadera descendente, que se hizo muy famoso en los boliches de todo el país durante los años 90.
El acto tuvo como motivo la celebración de los 400 años de historia de esta Universidad, fundada por jesuitas, la orden de la que forma parte el Papa Francisco.
Utilizando recursos discursivos por demás llamativos, la primera mandataria, para defender su alocado proyecto de “democratización” de la Justicia (cuyo objetivo real pasa por desplazar a los pocos jueces independientes que aún quedan en el país, para llenar los juzgados de militantes rentados y garantizar la impunidad), llegó al punto de decir que así como la Argentina tuvo un Papa Francisco, también tendrá una reforma judicial, más temprano que tarde.
Además, utilizó términos bélicos, para defender su polémico paquete de leyes: “seguiremos dando batalla”, afirmó.
“La historia es indetenible. Aquellos que creen que a través de una resolución podrán frenar una reforma tienen que saber que ninguna sociedad soporto que frenen la Democracia. Ayer (por el martes) nos dieron algo de dolor, pero nos vamos a curar porque tenemos buenos remedios”, dijo la Presidenta.
Efecto medicamento
Cabe preguntarse, entonces, qué tipo de medicamentos está tomando la primera mandataria que ayer la convirtieron en una suerte de viuda alegre, horas después de que su círculos de adulones saliera a decir barbaridades de la Corte Suprema.
El que más descarriló fue el diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel que, sin ponerse colorado y como si estuviese afectado con los síntomas propios de la senilidad, acusó al presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, de estar detrás de un intento golpe de Estado.
Según Kunkel, Lorenzetti, "tiene aspiraciones de llegar a la Presidencia de la Nación". Y luego opinó que con el fallo, la Justicia "es un poder del Estado que pretender estar por encima de la Constitución Nacional".
"Ni enojado ni sorprendido. Desde el 6 de septiembre de 1930 (golpe de Estado contra el presidente Yrigoyen) la corporación judicial se viene montándose en todas la rupturas del orden institucional", remarcó el legislador al ser consultado sobre la decisión de la Corte.
El fallo dejó "sin efecto la convocatoria a elecciones para los cargos de consejeros de la Magistratura representantes de los jueces de todas las instancias, de los abogados de la matrícula federal y de otras personas del ámbito académico y científico", al tiempo que se aclaró que lo resuelto "no implica afectación alguna del proceso electoral para los cargos de diputados y senadores nacionales".
La inconstitucionalidad fue declarada por los jueces Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Carlos Fayt y Juan Carlos Maqueda (voto mayoritario), Enrique Petracchi y Carmen Argibay (voto concurrente) y Raúl Zaffaroni (en disidencia).
La ausencia de De la Sota
Al acto oficial en la Universidad de Córdoba, como estaba anunciado, no asistió el gobernador de la provincia, José Manuel De la Sota, enfrentado con el gobierno nacional, porque en las últimas horas se fracturó un tobillo.
Sin embargo, en un gesto de fuerte color político, el mandatario -con unas muletas para ayudar su desplazamiento- recibió a Cristina Fernández en el aeropuerto local. Posteriormente, en los saludos previos a iniciar el discurso oficial, la jefa del Estado mencionó específicamente a la ex rectora de la Universidad de Córdoba, Carolina Scotto, posible primera candidata a diputada por el kirchnerismo cordobés.
Se vienen más cachetazos judiciales para los K
El caso de la reforma del Consejo de la Magistratura de la Nación que la Corte Suprema declaró inconstitucional es solo uno de los expedientes iniciados contra las reformas judiciales impulsadas por el Gobierno, en el marco de la llamada "democratización de la Justicia". Es que también se abrieron causas que buscan frenar la ley de medidas cautelares y la de creación de tres nuevas Cámaras de Casación, pero en ninguno de esos expedientes se conocieron resoluciones de fondo.
Las impugnaciones son sobre tres de los seis proyectos de la llamada -por el oficialismo- "democratización de la Justicia" que lanzó el Gobierno y que en mayo pasado convirtió en ley el Congreso nacional.
La nueva ley de cautelares estableció que ante esos recursos se le debe dar vista al Estado para que opine y estableció un máximo de seis meses para su vigencia.
En tanto, la norma de Casación creó esas cámaras para los fueros Laboral y de Seguridad Social; Contencioso Administrativo Federal y Civil y Comercial.
La CGT opositora de Hugo Moyano, la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), el Colegio Público de Abogados de la Capital Federal (CPACF) y la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas de la Patagonia (AAAAP) presentaron amparos contra la ley de cautelares. En tanto, la UEJN y la Asociación de Abogados Laboralistas impugnaron judicialmente la ley de las Cámaras de Casación. Todos los expedientes se encuentran radicados en el fuero Contencioso Administrativo Federal, esperando una resolución de fondo.
En el caso de los amparos los jueces María Alejandra Biotti y Enrique Pico Lavié rechazaron medidas cautelares para frenar las normas. Cuando las causas sean resueltas podrán ser apeladas a la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal y luego a la Corte Suprema.









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