El doctor Jorge Olivero rechazó las acusaciones de «aprietes» al personal del Hospital Río Grande

«Mi intención es la de buscar caminos de diálogo para trabajar» indicó el doctor Jorge Olivero, director del Hospital Regional Río Grande, luego de rechazar las acusaciones de ejercer «aprietes» al personal. «Lejos estoy de pretender hacer aprietes o bloquear la posibilidad de que reclamen cuestiones que están vinculadas al sueldo», dijo el facultativo.
En su intención por poner en marcha un protocolo de trabajo, cubriendo las jefaturas que se hacen necesarias para la prestación de servicios en el Hospital Regional Río Grande (HRRG), el director Jorge Olivero fue acusado de ejercer «aprietes» al personal y de querer «bloquear» el reclamo gremial que llevan adelante los agremiados a ATSA y los profesionales.

«La verdad que mi intención es la de buscar caminos de diálogo para trabajar», dijo Olivero, subrayando que «no quiero bloquear su posición de reclamo ni que lo dejen de hacer, si consideran que han hecho los pasos que corresponden a través de los gremios y el Ministerio de Trabajo».

El titular de la Dirección del HRRG, lamentó «mucho el nivel de cuestionamiento. La verdad me preocupa, porque lejos estoy de pretender hacer aprietes o bloquear la posibilidad de que reclamen cuestiones que están vinculadas al sueldo».

Olivero planteó la necesidad de «generar mecanismos y protocolos de trabajo» de manera de «rearmar el plantel en el hospital», sobre todo a nivel de jefaturas, que no están cubiertas, más allá de la falta de personal que existe en algunas áreas.

El Director del Hospital recordó que «no hay una medida declarada» y que la situación ya lleva dos meses, considerando que es momento de «hablar de trabajo, porque las personas requieren de asistencia».

Recursos humanos

El doctor Olivero declaró que en el cargo que ocupa «no estoy como representante gremial de los trabajadores ni tampoco como un delegado de Gobierno como para que me cuestionen. Estoy para una tarea técnica que es la de administrar el hospital y para ello no sólo se necesitan los recursos materiales sino también los humanos; que, de alguna manera se deben organizar pero, de alguna manera, hay una resistencia a sentarse a dialogar esto».

Juicio público

Ayer, en una asamblea, el Director del Hospital mantuvo un encuentro con los trabajadores. Al término de la misma expresó que «me sentí como sometido a un juicio público. Me sorprende, porque si bien hablé individualmente con cada uno, no es para apretar a nadie. Una persona, contra 800 empleados, no puede generar aprietes como para que se sientan intimidados».

«Mi intención es dialogar y poder poner en marcha protocolos de trabajo. La verdad no tengo otro interés», subrayó el doctor Olivero.

CARIÑO ESPECIAL

«La verdad, tengo el cariño a este Hospital donde nacieron mis hijos y donde trabajé durante diez años. Eso es lo que me mueve a poder participar en este momento difícil; pero no tengo ninguna intención a manipular a 800 personas con aprietes o ese tipo de cosas. Que uno discuta de trabajo no significa que genere aprietes».

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