Divergencias, por ahora en control

El tratamiento del Convenio de Traspaso de la Policía Federal a la Ciudad evidenció en el bloque kirchnerista las mismas tensiones que se dan en el seno nacional, pese al acuerdo final. La solidez parece un camino más arduo de cara a la coyuntura que se viene y la disputa que existe entre los distintos sectores.

“Hubo una fuerte discusión política, pero nada hizo pensar que pueda haber un quiebre”, contó a Qué una fuente que estuvo en el mismo momento en el que el Frente para la Victoria debatió su posicionamiento sobre el convenio de traspaso de la Policía Federal a la Ciudad, que al final fue consensuado.

Pese a que se llegó a especular con una ruptura, todos los legisladores bajaron al recinto y tomaron la misma postura: se abstuvieron frente a la ambigüedad de distintas cláusulas que carecían de precisiones y, como se explicó en otra oportunidad, pidieron postergar el debate en medio de lo que consideraron una agresión del Gobierno nacional y sus aliados provinciales “a las garantías constitucionales”.

El debate evidenció las dos facciones que coexisten dentro del bloque del Frente para la Victoria, una división ya evidente en las últimas sesiones ordinarias de 2015 y que representa, acaso, el desafío más importante para Carlos Tomada, mantener la unidad del espacio, en medio de la discusión por la conducción del Partido Justicialista.

Como en el caso nacional o en el bonaerense, se trata de un ala más flexible al momento de llegar a acuerdos con el macrismo y, por otro, una línea más dura, encarnada en los sectores juveniles y las organizaciones sociales, con un papel preponderante de La Cámpora.

En terreno porteño, en el primer tándem, se ubican los dirigentes más moderados y que en su mayor medida están ligados al sindicalismo: María Rosa Muiños, vicepresidenta II de la Legislatura, Claudio Heredia, Silvia Gottero, y de algún modo con reservas, Gabriel Fuks, vicepresidente de bloque, además del titular del monobloque Sindical Peronista Claudio Palmeyro.

Muiños y Heredia provienen de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), en tanto que Silvia Gottero es la esposa de Roberto Digón, referente del Sindicato Unico de Empleados del Tabaco de la República Argentina (SUETRA), en tanto, por su lado, Claudio Palmeyro, que si bien tiene un espacio propio, actúa en el marco del interbloque y responde al Sindicato de Peones de Taxis, que conduce Omar Viviani.

Enfrente se ubica el ala más “rebelde”, asociada a los movimientos sociales: Paula Penacca y Javier Andrade de La Cámpora, Lorena Pokoik de Unidos y Organizados, Magdalena Tiesso de Peronismo Militante, José Cruz Campagnoli y Andrea Conde, de Nuevo Encuentro, y Pablo Ferreyra de Seamos Libres.

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