Distintos sectores recordaron el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia

A diferencias de otros años, diferentes espacios políticos coincidieron en un único acto realizado ayer a la mañana. En tono conciliador, la intendenta Rosso dijo que “la defensa de los derechos humanos va más allá del lugar político”.
Este año, al menos en Luján, distintos sectores políticos coincidieron en realizar un único acto por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, a 35 años de la última dictadura militar. La actividad tuvo lugar esta mañana en la plazoleta de los Derechos Humanos y aglutinó a una importante cantidad de personas, en su mayoría integrantes de sectores políticos que durante años decidieron mantener sus diferencias incluso en esta fecha, con la metodología de realizar actividades por separados. Sin embargo, el nuevo aniversario del golpe de Estado aglutinó a princista y rossistas, además de otros sectores del peronismo, por ejemplo el encabezado por Ariel Notta, y de otras fuerzas políticas de la ciudad.

El micrófono estuvo abierto para todos aquellos que quisieran expresar una reflexión. Entre los oradores estuvo Esther Villieri, de la Comisión de Derechos Humanos, quien llamó a "mantener vida la memoria sobre el más terrible terrorismo de Estado para establecer en nuestro país un plan económico atrozmente injusto que nos llevaría a una catástrofe social sin precedentes en nuestra historia".

"Nadie en nuestro país puede hacerse el desentendido o el ignorante sobre lo que pasó durante esos siete años. Un país devastado, lleno de fábricas vacías, desocupación, pobreza y 30 mil desaparecidos", dijo Villieri, además de pedir por los derechos humanos actuales.

Rosa Palazzo, como Madre de Plaza de Mayo, hizo un interesante análisis histórico vinculado a la fecha. En ese repaso recordó que el antecedente directo de la dictadura ocurrió en 1975, cuando "la presidenta Estela Martínez de Perón firmó el decreto 261, con el propósito de autorizar al Ejército la ejecución de operaciones militares a efectos de neutralizar o aniquilar el accionar de la subversión".

Palazzo dijo que "la Junta Militar apuntó a destruir toda forma de participación política, social y sindical, y que el término "subversivo" podía ser aplicado a cualquier persona, "no solamente los grupos guerrilleros sino a obreros, profesionales, estudiantes, sacerdotes".

En un emotivo discurso, Ana Aguirre, también Madre de Plaza de Mayo, exaltó la figura de Néstor Kirchner, y pidió acompañar y apoyar a la presidenta Cristina Fernández. Por su parte, la diputada provincial Claudia Prince explicó que el golpe de Estado contó con el apoyo fundamental de muchos civiles, y ejemplificó lo ocurrido en varias fábricas donde los empresarios entregaron a muchos obreros que hoy permanecen desaparecidos. Por eso, la legisladora habló de un golpe cívico-militar.

Como cierre del acto, la intendenta Graciela Rosso aclaró que "la defensa de los derechos humanos va más allá del lugar político". En tono conciliador, manifestó su alegría "por la presencia de representes distintos partidos políticos y ciudadanos que no militan en partidos políticos. El tema de los Derechos Humanos no es de un partido político, y si es de alguien es de las Madres y de las Abuelas".

"La lucha por los derechos humanos es un deber y un derecho de todos y todas. Nadie puede reivindicar a los genocidas, porque los genocidas son eso, genocidas", agregó la jefa comunal.

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