Disertó en Washington ante políticos, catedráticos y comunicadores

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri expresó hoy, en Washington, su deseo de transformar a la Argentina a través de un trabajo serio de gobierno y de una visión integral de progreso, y afirmó que uno de los pilares del éxito en la política en el mundo democrático “es saber escuchar a la sociedad”.

Organizado por la Universidad George Washington, Macri fue orador en el XII Seminario de Campañas Electorales, que se realiza en el Media and Public Affairs Building, donde expuso su experiencia como jefe de Gobierno de una de las principales ciudades del mundo y líder político argentino de la nueva generación.

Ante políticos, asesores en comunicación y catedráticos de Latinoamérica, el precandidato presidencial de PRO mencionó a la integración regional e interregional como uno de los desafíos que deben encarar los pueblos durante el transcurso del siglo XXI.

Afirmó en ese sentido que “los latinoamericanos tenemos que ponernos a la altura de la historia, modernizando nuestros países y caminando hacia la prosperidad, para poder vivir seguros y con la esperanza de alcanzar un futuro mejor”.

Tras narrar sus comienzos profesionales en el mundo empresarial y conducir exitosamente al club Boca Juniors por el lapso de 12 años, Macri dijo que ingresó en política “para asumir la responsabilidad de liderar los cambios que tanto queremos y no mirar las cosas desde afuera”.

“Lo hice para mostrar que una forma distinta de conducir y gobernar es posible, que con buenas ideas y un equipo sólido de trabajo, se pueden producir hechos para que todos vivamos mejor”, remarcó.

Macri afirmó que un buen político debe cumplir con siete premisas básicas para lograr éxito antes y durante la gestión: Saber escuchar, administrar el ego, saber armar equipos, tener una concepción moderna de la política, saber diferenciar la opinión publicada de la pública, entender el mundo y ser auténtico.

“Nadie quiere ya a los líderes que monologan y que bajan su libreto ideológico sin tener en cuenta lo que pasa en la sociedad; hay que conversar, escuchar y aprender para poder liderar a partir de los valores que uno tiene”, puntualizó.

Destacó que cuando un político comienza a cumplir un rol dentro de la función pública “debe entender que está de paso y que no hay más espacio para los líderes mesiánicos”.

Dijo que saber armar equipos significa darles espacios a los colaboradores y en cuanto a interpretar la política de forma moderna señaló, como ejemplo, que su partido, PRO, “recurre a la investigación cuantitativa y cualitativa para conocer lo que siente la gente y actuar en consecuencia con estrategias racionales”.

“El líder debe saber a dónde quiere ir, pero debe dialogar permanentemente con la gente a través de distintos medios de comunicación y escucharlos a través de la investigación”, apuntó.

Ratificó su incondicional apoyo a la libertad de prensa que garantiza el pluralismo en la democracia, aunque los análisis puedan ser molestos para los políticos y gobernantes.

Del mismo modo, destacó que las campañas proselitistas de PRO no incluyen discursos, ni concentraciones para buscar el aplauso, sino acentuar la comunicación con la gente.

“Nos comunicamos con esa gente, aprendemos de la gente, hacemos una política moderna para la gente, por la gente, pero en especial con la gente”, enfatizó.

Macri subrayó que un buen político necesita “no solamente pensar los problemas locales sin entender lo que pasa en el mundo, sin conocerlo, sin viajarlo y sin conocer su complejidad”.

“Entender el mundo también significa entender los procesos sociales, lo que moviliza a las personas, entusiasma, apasiona y convence. No podemos liderar lo que no entendemos”, afirmó.

En ese sentido, añadió que “todo líder tiene que ser un poco filósofo, pensar y repensar las cosas elementales, tratar de entender siempre de una manera más precisa, dinámica y efectiva al mundo y elaborar constantemente una renovada visión de él”.

Sobre la autenticidad, Macri dijo que esa cualidad sumada a la coherencia “entre lo que uno es, lo que uno dice y lo que uno hace es la mejor manera” de conducirse en la vida.

“No renunciar a la verdad personal, tenerse como referencia emotiva constante, el corazón verdadero es el GPS para entender y participar de la realidad social, ir siempre con la verdad en la mano a todas partes”, añadió.

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