Los diputados esperan a Olié con una pregunta sobre el Megaestadio

El defensor oficial emitió un dictamen vinculado al Megaestadio cuando era asesor legal del municipio. Dictaminó que el visado de los planos de obra no requería la intervención del Consejo Profesional.

Cuando el pliego del defensor oficial Andrés Aníbal Olié sea analizado por la Cámara de Diputados, una pregunta que incomodará al ex director de Asuntos Jurídicos de la Municipalidad de Santa Rosa estará relacionada con el Megaestadio, la obra que debió inaugurarse en 2007 y aún no fue terminada.

Por estos días, en el Frepam ya cuentan con la documentación que fundamenta las dudas respecto a la actuación del abogado en aquel momento.

Se trata de un dictamen escrito por Olié cuando ocupaba el cargo de asesor jurídico del municipio, durante la intendencia del justicialista Néstor Alcala. En el año 2006, la comuna local había paralizado las obras del Megaestadio ya que el plano no contaba con el visado del Consejo Profesional de Ingenieros y Arquitectos de la La Pampa. Los inspectores municipales habían labrado el acta de infracción correspondiente.

Ante un reclamo de Provincia, Olié intervino en su rol de asesor jurídico y dictaminó que la obra no necesitaba el visado, a pesar que el mismo era obligatorio, según plantearía años después el titular del citado Colegio, Jorge Amato.

Según se consignó por aquellos días, el primer plano de la obra había sido firmado por personal contratado por Inarco (el arquitecto Gustavo Sánchez como proyectista, el ingeniero civil de General Pico, Hugo René Ceresole, como calculista, y Arnaldo Daniel Rodríguez, como director técnico), luego en el expediente municipal apareció un segundo plano con Héctor Raúl Ameglio, entonces director de Inspecciones de la provincia de La Pampa, firmando en la triple condición de proyectista, calculista y director técnico, a pesar de que no habría hecho ninguno de esos tres trabajos.

Un día después está fechado el dictamen de Olié en el que expresó que, como la responsabilidad del proyecto había pasado de "un profesional dependiente de la firma constructora" al Estado provincial, ya no se requería el visado del Consejo Profesional.

Pero, justamente, a raíz de la actitud de Ameglio de firmar como calculista "trucho", un asociado al Consejo pidió por nota en el año 2011 que se le diera vista al Tribunal de Etica para que "evalúe la conducta del ingeniero quien, siendo funcionario (director de Inspecciones), firmó (el 29 de noviembre de 2006) la documentación como calculista, cuando sabía que los responsables de los cálculos no pertenecían al Estado provincial. No obstante, con su firma, logró obviar el trámite del visado obligatorio por parte del Consejo Profesional".

En el año 2012, Amato, el presidente de la entidad que nuclea a los arquitectos, ingenieros y maestros mayores de obras, ratificó que todas las obras que se construyen, sean públicas o privadas, tienen que tener el visado de la entidad ya que "aunque no tenemos el poder de policía sobre ellas, sí lo tenemos sobre los profesionales".

"Todas las obras tienen que tener el visado, la única diferencia es que cuando es realizada por el Estado, el matriculado no efectúa los aportes profesionales. Porque, aunque el Consejo no tenga el poder de policía sobre las obras, sí lo tiene sobre sus matriculados. Entonces lo que debemos constatar es que (los firmantes de los planos) estén matriculados", había explicado.

Olié concursó recientemente para el cargo de juez de audiencia, en el fuero penal. El Consejo de la Magistratura lo ubicó primero entre los participantes y lo incluyó en el dueto y las dos ternas elevadas en febrero al gobernador Oscar Jorge. Ahora, el mandatario debe enviar los pliegos de los candidatos a la Legislatura.

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