La mayoría opositora apunta a quitarle al Gobierno el poder de veto en el Consejo.
Pasado mañana, ambos encabezarán el primer plenario de comisiones del nuevo ciclo legislativo, después de haber sido designados la semana pasada al frente de sus respectivas comisiones: Gil Lavedra en Justicia y Camaño en Asuntos Constitucionales. Allí apretarán el acelerador para discutir las múltiples propuestas que tienen en carpeta en sendos organismos y que confluyen en un objetivo: quitarle al oficialismo el poder de veto que se reservó para la designación y la destitución de los jueces, a partir de la iniciativa de Cristina Kirchner, cuando era senadora.
Como los proyectos deben debatirse en cada una de las comisiones a las que fueron girados, la convocatoria a plenario suele ser la vía más expeditiva para sacar dictamen antes de enviarlos a la votación en el recinto. Fue el mecanismo al que apeló con frecuencia el kirchnerismo, cuando dominaba el Parlamento, para darle tratamiento exprés a las leyes que le interesaba al Gobierno.
Como titular de la comisión cabecera, Gil Lavedra se puso ya a estudiar la serie de variantes que proponen los referentes opositores en el tema y hasta una novedosa idea del ultrakirchnerista Alejandro Rossi, que acepta ampliar la Magistratura con nuevos miembros elegidos por voto popular.
La actitud de Rossi ¿hermano del jefe del bloque K- fue interpretada como una señal de la predisposición del oficialismo a discutir la reforma del Consejo. Aunque ningún kirchnerista abrió juicio hasta ahora sobre la posibilidad de que Cristina termine vetando una ley que modifique la relación de fuerzas en ese organismo clave.
Los proyectos de la mayoría opositora coinciden en volver a darle a la Corte la presidencia del Consejo. No hay unanimidad en retomar los 20 miembros que tenía hasta que la ley de Cristina le podó 7.
"Lo importante es que nadie tenga poder de veto y se consigue simplemente eliminando las mayorías especiales", comentó Gil Lavedra, alegando que la fuerza del oficialismo se da porque puede trabar los dos tercios que se requieren ahora para las decisiones importantes. El ex ministro de Justicia también propondrá que se eliminen las subrogancias designando suplencias automáticas para cada juzgado.
Con todo, antes del debate a fondo, Gil Lavedra y Camaño dispondrán un cronograma de consultas a entidades representantivas de jueces y abogados que -estiman- se prolongaría dos semanas.



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