La presidenta de Brasil removió a varios de sus colaboradores, supuestamente involucrados en una red que falsificaba documentos para favorecer a empresas privadas en contratos públicos.
La decisión de la mandataria fue confirmada en un comunicado de prensa, luego de que ayer la Policía Federal realizara la llamada Operación "Porto Seguro" para arrestar a seis de 18 acusados de integrar la red de corrupción, según informaron las agencias Efe y la estatal ABR.
La operación tuvo como fin desmantelar una organización en la que supuestamente están implicados varios altos funcionarios del Estado, que tendría ramificaciones en un ministerio y siete órganos públicos y que se dedicaría a elaborar informes técnicos fraudulentos para favorecer a determinadas empresas privadas en contratos públicos.
Entre los acusados de delitos como corrupción, falsificación de documentos y tráfico de influencias figuran también directores de la Agencia Nacional de Aguas (ANA) y de la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac).
"Por determinación de la Presidencia, todos los funcionarios formalmente acusados en la Operación Porto Seguro serán separados de sus cargos o exonerados de todas sus funciones", según el comunicado divulgado por el palacio presidencial de Planalto.
Rousseff también determinó que todos los organismos citados en el proceso inicien investigaciones administrativas.

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