Ambas enfermedades son transmitidas por el mismo tipo de mosquito. Es clave eliminar recipientes que sirvan de criadero.
El Ministerio de Salud de la Nación, a cargo de Juan Manzur, recordó las recomendaciones para prevenir el dengue y la fiebre chikunguña, que son transmitidas por mosquitos cuya proliferación se ve favorecida por el clima cálido del verano, cuando la mayoría de la población disfruta de vacaciones al aire libre y viajes a zonas o países donde hay una fuerte incidencia de esas enfermedades.
Remarcó que ante la aparición de síntomas de esas enfermedades es necesario evitar la automedicación y acudir urgente al centro de salud más cercano, ya que algunos medicamentos pueden agravar la situación del paciente.
Tanto el dengue como la fiebre chikunguña, que no tienen tratamiento antiviral específico, son transmitidos por mosquitos de las especies Aedes aegypti y Aedes albopictus que se infectan luego de haber picado a una persona que padezca alguna de esas enfermedades.
Hábitat
Estos mosquitos se crían en lugares sombríos y húmedos, ya sea en jardines, patios o ambientes donde hay recipientes con agua. Los sitios oscuros aseguran que el agua de los recipientes no sobrepase ciertas temperaturas que serían letales para los huevos, larvas y pupas de estos insectos. Por otra parte, los mosquitos adultos requieren de humedad para sobrevivir mayor tiempo.
Cualquier recipiente capaz de acumular agua puede convertirse en un criadero, pero algunos pueden producir gran cantidad de mosquitos. Por ejemplo, las cubiertas de automóviles son excelentes criaderos tanto por su forma (que impide volcar el agua), su material (aislante) y su color oscuro que permite mantener la temperatura adecuada para el desarrollo del mosquito.

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