Para el presidente israelí, están dadas las condiciones para alcanzar el fin del conflicto, pero el premier quiere garantizar antes la paz interna.
El presidente de Israel, Simón Peres, afirmó ayer que existe "una posibilidad real" para alcanzar la paz con Palestina. Desde Jordania, el mandatario aseguró que desaprovechar esa oportunidad sería "una gran decepción" y llamó a relanzar el proceso de paz entre ambas partes en conflicto. Al mismo tiempo, y a diferencia de lo propuesto por Peres, el premier Benjamín Netanyahu recordó que su país "está rodeado de enemigos", por lo que es necesario garantizar, antes que nada, la paz interna.
"Hemos vencido el escepticismo y las dudas. Creo que hay una posibilidad real de paz", sostuvo Peres en declaraciones a la prensa después de participar en el Foro Económico Mundial, del que también intervienen el presidente palestino Mahmud Abbas y el secretario de Estado de EE UU, John Kerry. El presidente de Israel destacó, además, que es "urgente" aprovechar dicha oportunidad para que "no sea remplazada por una gran decepción".
"Es tiempo para la paz. Es el deseo general y la opción clara", afirmó Peres, quien se reuniría con Abbas por primera vez en casi tres años. El mandatario afirmó que los obstáculos hacia "la paz y la dignidad" podrán superarse "en no demasiado tiempo" y llamó a volver a la mesa de negociaciones lo antes posible. Las palabras de Peres son la primera respuesta oficial israelí a la iniciativa de paz de 2002 de la Liga Árabe, reformulada en abril pasado, que ofrecía pleno reconocimiento de Israel a cambio del establecimiento de un Estado palestino de acuerdo con las fronteras delimitadas en 1967, con Jerusalén Oriental como su capital.
Netanyahu, por su parte, se mostró más preocupado por alcanzar la paz interna de su país. "Alrededor nuestro hay tantos retos, tantos enemigos, tantas armas dirigidas contra nosotros, que tenemos a cualquier precio o de cualquier forma que encontrar y alimentar nuestra paz", dijo el premier a través de un comunicado. Netanyahu aseguró, además, que todo acuerdo de amistad con los palestinos debe estar basado en dos principios: el reconocimiento de Israel como Estado nación del pueblo judío y la firme seguridad para los ciudadanos israelíes.
Como era de esperar, las palabras del premier no cayeron bien en las autoridades palestinas. "Es necesario que el jefe de gobierno israelí declare públicamente que acepta la creación de dos Estados sobre la base de las fronteras de 1967", sostuvo el jefe negociador palestino Saeb Erekat.
Si bien Netanyahu no mencionó a Peres en su comunicado, otros miembros del gobierno sí lo hicieron. Uno de ellos fue el titular de Comercio y líder del partido ultraderechista Hogar Judío, Naftali Bennett, quien aseguró que respeta y estima al presidente, pero cree que se equivoca al asegurar que la mayoría de israelíes apoya una paz basada en las fronteras internacionalmente reconocidas. Según Bennett, que rechaza la creación de un Estado palestino, la mayoría israelí ya sabe que "el camino hacia la paz y la seguridad pasa por la fortaleza y no por la debilidad y las retiradas territoriales". «
Télam y dpa


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