Dieron de alta a la congresista baleada en Arizona

En una recuperación milagrosa, la congresista Gabrielle Giffords abandonó ayer el hospital donde se encontraba internada desde que fue herida a tiros hace casi dos semanas, para dirigirse a un centro de rehabilitación en Texas.
La legisladora demócrata, amiga del presidente Barack Obama, fue trasladada en ambulancia a la base aérea Davis-Monthan, escoltada por motociclistas de un centro de veteranos de guerra.

Giffords, quien sufrió un balazo en la cabeza durante un tiroteo en Tucson, que culminó con seis personas muertas, viajó en un avión a Houston y, al llegar a la ciudad texana, fue alojada en el instituto Hermann, un centro médico de rehabilitación, especializado en lesiones cerebrales.

Los médicos que atienden a la legisladora estiman que su recuperación llevará varios meses, y quizás hasta algo más que un año, y no están seguros de qué nivel de movilidad alcanzará en sus movimientos y cuál será su capacidad para hablar.

Casi medio mes después, la convulsionada Tucson lucha por volver a la normalidad mientras el supuesto responsable del atentado, el joven de 22 años Jared Lee Loughner, permanece detenido. Ayer, un jurado federal en Arizona lo acusó de tentativa de asesinato de la legisladora Giffords y de dos de sus asistentes. Al anunciar su acusación en Washington, el abogado querellante Dennis Burke aseguró que esos cargos son sólo el comienzo de una acción legal contra Loughner

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