Lo hizo pública este lunes el secretario de Derechos Humanos, Rubén Funes. Se trata del caso de Ilsa Mora. La decisión la tomó el Juzgado Civil Nº5 a cargo de Claudio Soto.
Lo hizo público esta mañana el secretario de Derechos Humanos, Rubén Funes. Estuvo acompañado por dos de los hijos de Mora y por el abogado patrocinador de estos, Facundo Bon-Dergham.
Lo determinó el Juzgado Civil 5 de Santa Rosa, a cargo de Claudio Soto, a partir de una presentación de los hijos de Mora. La resolución está fechada el 21 de diciembre de 2012.
Ilsa Mora desapareció en noviembre de 1978. Se presume que su cuerpo apareció el 28 de ese mismo mes, en la banquina de la Ruta Provincial 10, a la altura del kilómetro 34, cerca de Miguel Cané, dentro de un auto Fiat 128 rojo totalmente calcinado. Allí había otro cuerpo, que correspondería a Adrián Pérez, un desaparecido que había pasado por centros clandestinos de detención de La Plata.
Los restos óseos nunca pudieron ser identificados por el alto grado de las quemaduras que presentaban. Pero también las investigaciones en aquel momento fueron bloqueadas por el Comando de la Subzona 14, lo cual llevó al periodista y militante de derechos humanos Juan Carlos Pumilla a realizar una presentación ante el Juzgado Federal de Santa Rosa en 2000.
En la escena se encontró un arma, un llavero que fue reconocido por un allegado a Mora como de su propiedad y un documento a nombre de Adrián Pérez. Éste último había sido secuestrado en Santa Fe por un grupo de tareas en el año 1977, al igual que su esposa, y luego trasladado a La Plata.
Cuando desapareció, Ilsa Mora tenía 22 años. No se le conocían actividades gremiales ni políticas. Estaba casada y tenía dos hijos pequeños.
Según el detalle del caso que figura en la página oficial del Gobierno de La Pampa, su madre asegura que la última vez que la vio a Ilsa fue entre el 20 y el 22 de noviembre de 1978. Según el testimonio dado por un policía la joven fue vista en un baile en la Escuela de Relmo, acompañada de tres personas hombres en un auto Fiat 128 rojo, el mismo que luego apareció quemado.
El mismo policía que la había visto en el baile a Ilsa, constató el vehículo junto a otros uniformados y pudo ver la existencia de una pistola calibre 45 y una credencial quemada en su interior. La foto se correspondía con el rostro de una de las personas que habría ingresado al baile con la joven, quien sería Adrián Pérez.

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