El 10 de diciembre comienza el juicio al “Japonés” Padín por la muerte de Villalba

El 10 de diciembre comienza el juicio al “Japonés” Padín por la muerte de Villalba
El 10, 11 y 12 de diciembre se llevará a cabo en la Ciudad Judicial el juicio contra Andrés Gerardo “El Japonés” Padín, acusado del delito de homicidio simple, por el crimen de Mario Héctor Villalba, un joven futbolista de General Acha.

El tribunal de audiencia estará conformado por los jueces Carlos Alberto Besi, Carlos Alberto Mattei y María Florencia Maza. La defensa del acusado la asumió el abogado Gastón Gómez.

En la investigación judicial previa se comprobó que Padín, de 33 años, le asestó dos puntazos con un arma blanca en el lateral izquierdo del tórax a Villalba. El hecho se produjo el 27 de enero de este año, con anterioridad a las 19 horas, en el Parque Manuel J. Campos de General Acha, en el sector de parrillas y mesas. Padín se enojó porque había perdido un celular y se generó una discusión con la víctima, que atendía la despensa del lugar. En la causa se secuestraron cinco cuchillos, una daga, prendas de vestir y un celular.

Padín estuvo prófugo 48 horas. Se entregó a los dos días del hecho, en Acha, después de negociar condiciones de garantía con los policías que lo tenían cercado. Una hora después de la detención de Padín, se formó una nutrida caravana de automotores con vecinos, familiares de la víctima, quienes recorrieron la periferia de la ciudad y tocaron sus bocinas en señal de satisfacción por la captura del supuesto homicida.

Padín fue trasladado a Santa Rosa, aunque a los pocos días lo llevaron a Acha bajo estrictas medidas de seguridad, incluso con la participación del Grupo GEO de la Policía de La Pampa, para declarar ante el fiscal del caso.

En esa instancia, ofreció su versión: que había peleado con Villalba, que este le tiró dos piñas, él le pegó y, cuando otras personas se le vinieron encima, tomó un cuchillo de la mesa. “Me defendí, hice dos movimientos con el cuchillo para frenarlos, y en el tercero sentí un golpe. No lo vi caer. No lo quise matar”, declaró ante el fiscal Juan Bautista Méndez.

El acusado declaró durante más de una hora en esa oportunidad. “No lo quise matar. Pido disculpas”, dijo luego, durante la audiencia de formalización, en la que le dictaron la prisión preventiva. Dijo eso delante del hijo de Villalba, testigo de la causa, y la mujer y la hermana de la víctima, que presenciaron la audiencia.

El defensor de Padín, Gastón Gómez, relató a El Diario que el acusado declaró que tuvo un altercado con Villalba por la pérdida del celular. Declaró que luego se le vinieron encima más personas y lo golpearon. Para ponerse a reaseguro, huyó. Padín dijo que se enteró más tarde de que Villalba había muerto.

En la audiencia, Padín también manifestó que habían consumido en el grupo entre quince y veinte cervezas desde las 10 de la mañana. Las habían comprado en la proveeduría que atendía Villalba, junto a una hermana y su hijo.

Padín manifestó que momentáneamente vivía en Acha, pero iba y venía desde Santa Rosa, haciendo changas. Su último trabajo, dijo, había sido en un taller de chapa y pintura.

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