El radicalismo mendocino consideró que el bono mendocino fue adquirido por "los amigos de la doctrina" y aseguró que los "verdaderos inversores ni se asomaron".
Antes fueron Enrique Vaquié y César Biffi los críticos. Pero en esta oportunidad tomó la posta Martín Kirchner, secretario de Hacienda de Godoy Cruz y candidato a legislador provincial de la UCR.
El funcionario de Alfredo Cornejo expresó que "si no fuera por la compra de este bono por parte de los amigos de la doctrina, a través del Anses y empresas constructoras que ya trabajan con el Gobierno, los verdaderos inversores ni asomaron".
Kerchner, señaló que los resultados de la gestión de Pérez en Buenos Aires "han sido bastante magros, porque esperaba conseguir por lo menos unos 150 millones de dólares y con suerte llegará a los 100 millones". También dijo que el endeudamiento en dólares no se condice con el discurso de Cristina.
Según Kerchner, los verdaderos inversores ponen dinero donde ven posibilidad de recuperación. "Aquí, lo único que se ve es a los grumetes de la tripulación fallando en cosas básicas", opinó, y afirmó que las cuentas públicas mendocinas están "estranguladas" y las cadenas de pago "partidas al medio".
También recalcó que "esta fiesta, la de Jaque y Pérez, la tiene que pagar el gobierno que viene, pues la duración del bono es a tres años".
Más medido que la oposición, el ministro de Hacienda sólo apuntó que el propio Vaquié fue quien dio el visto bueno al presupuesto 2013, donde se autorizó el endeudamiento de la provincia. Y aseguró que su bono "tiene el mismo riesgo" que el que renegoció el gobierno de Julio Cobos, que también es en dólares, se extingue en 2018 y tiene una tasa del 4,5 por ciento.



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