Un informe que deben tener en cuenta sobre todo los padres. Instan a considerar los síntomas atípicos. Se trata con dieta.
“El paciente nace con la potencialidad de hacer la enfermedad pero no se sabe en qué momento de la vida va a terminar despertando. Se cree que esta enfermedad ocurre cuando el estímulo ambiental llega a tal punto que termina despertandola”, explicó el especialista en gastroenterología del Sanatorio Lavalle, Fernando Ustarez.
Precisó que la celíaquía es una enfermedad inflamatoria de los intestinos donde conviven tres factores: uno inmunológico por lo que hay facilidad para hacer una reacción inflamatoria en el intestino; un factor genético el HLA DQ2 DQ8 -un marcador genético característico de la enfermedad-; y un factor ambiental que supone la ingesta de gluten.
Glúten
El glúten es una proteína que se encuentra en los derivados del trigo, avena, cebada y centeno, y dentro de ella la fracción tóxica es la gliadina. El contacto de estos cereales con la pared del intestino hace que, bajo una predisposición genética, se desencadene una gastritis inflamatoria especial que inicialmente causa que no se absorban ese tipo de proteínas.
Si esa gastritis inflamatoria se va perpetuando, va progresando y afectando todo el intestino, no solamente no se absorben esas proteínas sino que se dejan de absorber otros nutrientes, las grasas, los minerales, vitaminas e hidratos de carbono. Entonces se entra a una falta de absorción completa y aunque se desconoce por qué se da, sólo se sabe que es una alteración genética e inflamatoria especial.
De hecho detalló que en diferentes grupos raciales existen diferentes epidemiologías, por lo que en Europa se creería que hay un caso de enfermedad celíaca por cada 150 personas, en España se sabe que es un caso cada 100, en Estados Unidos un caso cada 200 personas.
En Jujuy
El especialista Ustarez explicó que en Jujuy no hay estadísticas, con lo cual junto a su colega médico Roberto Aranzamendia, gastroenterólogo pediatra del Hospital de Niños están tramitando al Ministerio de Salud para lograr obtener estadísticas con ayuda de la Ley Nacional de Enfermedad Celíaca. Según la proporción de la población, de alrededor de 200.000 habitantes, se estima que en Capital podrían haber 2.000 celíacos que corresponde al 1 %.
“Se sabe que en Argentina, lamentablemente la epidemiología es muy parecida a la de Europa por la influencia de la migración, entonces tenemos un caso por cada 100 personas. A grosso modo uno podría decir que en Argentina tendríamos aproximadamente 40 mil celíacos”, precisó. No obstante aclaró que de esa cifra estarían diagnosticados un caso cada 8.
En cuanto al factor genético, explicó que la frecuencia en torno a familiares de primer grado: padres, hermanos e hijos tiene un riesgo de una posibilidad en 10: si son de segundo grado como primos, tíos y sobrinos, la posibilidad será de 1 en 39, y si son hermanos gemelos será 1 de 2.
La enfermedad se comenzaría en forma clásica entre los 9 y los 18 meses de edad, fundamentalmente con síntomas gastrointestinales; en forma precoz entre los 6 y 18 meses: tardía a los 2 años o en la segunda infancia. Se presentaría en forma atípica o monosintomática, y que es cada vez más frecuente en pediatría, con síntomas no gastrointestinales.
Los síntomas en adultos serían los gastrointestinales, que se presentan a través de diarrea crónica, pérdida de peso, anemia y distensión abdominal. En niños los síntomas gastrointestinales son: trastornos del desarrollo y del crecimiento, vómitos, diarrea, dolor abdominal recurrente, hipoproteinemia e irritabilidad.
La enfermedad es más frecuente en la mujer, en una proporción de dos a uno, y no solamente los niños la padecen hay jóvenes y ancianos.
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