Déficit: Jaque piensa en bonos y en la ayuda nacional

Preocupado por el rojo del presupuesto 2011, el Gobernador pidió una renegociación de la deuda con la Nación y evalúa emitir bonos por 150 millones de dólares. De cara a las elecciones, quiere asegurar los servicios del segundo semestre.
La feroz interna y su lugar en la competencia para octubre no le permiten olvidar que las cuentas de la Provincia están proyectadas con un rojo importante que puede afectar los servicios para el segundo semestre, independientemente de los ingresos que van en ascenso.

Por esto, el gobernador Celso Jaque ya presentó un pedido a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, para lograr una renegociación de la deuda pendiente. Se trata de la porción que quedó afuera en la mega refinanciación que se firmó con todas las provincias en 2010.

Este 35 por ciento de la deuda pública que no fue incluida en aquella renegociación, fue contraída principalmente con los organismos internacionales como el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), el BIRF (Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento), a los que se suman los vencimientos de los bonos Mendoza XVIII.

Con esto, Jaque pretende lograr en los próximos meses unos 290 millones de pesos extra que permitirían nutrir el ajustado presupuesto de la Provincia aprobado con un déficit de 430 millones. Concretamente, lo que el Ejecutivo ansía conseguir es una especie de mini PAF (Programa de Asistencia Financiera) para salir del aprieto.

En febrero, la Legislatura sancionó un presupuesto que contempla un déficit de 431 millones, previendo un endeudamiento por 289 millones para el pago del ex bono Aconcagua, más 142 millones para gastos corrientes. Es precisamente este monto el que Jaque debe sortear y pretende conseguir con esa refinanciación, aunque para alcanzarlo también deberá sumar otras alternativas como un crecimiento importante en los ingresos.

La necesidad de tener más ingresos no es sólo para cubrir ese rojo presupuestario, sino porque cuando van apenas cuatro meses del año ya hay reclamos de refuerzos de partidas en algunas áreas del Estado, como ocurre en el hospital Lagomaggiore, que ya se quedó sin plata para contrataciones vitales, como publicó ayer este diario.

Para esto, se ha unido al gobernador radical más cercano al oficialismo, el rionegrino Miguel Saiz, y también podría sumarse el neuquino ultra K Jorge Sapag, aunque este último está en duda porque ya anunció que emitirá deuda en los próximos días para conseguir 260 millones de dólares. A propósito de esto, a la quita que persigue Jaque se le suma la decisión de emitir bonos por 150 millones de dólares para colocar en el mercado internacional y esta propuesta ya la analizan los técnicos de Hacienda.

El ministro de Hacienda, Adrián Cerroni, elevó formalmente la alternativa a Nación en los últimos días. La reunión fue con el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, y la Subsecretaria de Relaciones con las Provincias, Nora María Fraccaroli. En diálogo con Los Andes, Cerroni definió el intento que se lleva adelante como un roll-over, es decir una renegociación por la cual la liquidación de una operación se prorroga a otra fecha posterior. Con respecto al avance de este pedido, Cerroni se mostró cauto: "Estamos comenzando el diálogo y han quedado en analizar la propuesta, en breve puede comenzar la negociación".

Entre los argumentos que encuentra la cartera de Hacienda para empujar el pedido se destaca la pérdida que sufrió la Provincia al suspenderse el envío del PAF durante el año pasado. Esto porque había pedido a través de ese programa 375 millones de pesos y cayó como canje de la redefinición de las deudas provinciales.

A fines de agosto de 2010, la Provincia se sumó al programa nacional de desendeudamiento que permitió una reducción de la deuda con el Tesoro Nacional, que alcanzaba hasta ese momento los 2.882 millones de pesos y a partir de la firma quedó en 2.458 millones de pesos.

Por esto, Mendoza no pagará los 424 millones de pesos que resultan de la resta porque la Nación decidió distribuir a todas las provincias más de 9.300 millones de pesos acumulados en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), y a Mendoza le tocó 4,1 por ciento teniendo en cuenta el índice de coparticipación por el cual se distribuyen los recursos.

Además, esta inclusión -que fue tan discutida y peleada, y hasta se mezcló con la batalla política por la prolongación de la promoción industrial- permitió a la Provincia reestructurar la deuda y pagarla en 20 años, con un año y medio de gracia ya que el próximo pago recién se concretará en enero de 2012.

El grueso de las deudas de la Provincia son con la Nación. Con el desendeudamiento se logró que un 66,35 por ciento fuera refinanciado; el total se completa con 18,27 por ciento que corresponden al bono Mendoza XVIII y 10,08 por ciento está tomado con los organismos multilaterales de crédito como el Banco Interamericano de Fomento (BIRF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

También figuran como acreedores fondos fiduciarios nacionales y hay pequeñas deudas entre las que se destacan los pedidos a bancos comerciales (0,34 por ciento de la deuda) y otras con la Anses y una vieja devolución por los Lecop, entre otros, y que componen 2,40 por ciento de la masa total.

Según comentó Cerroni, los fondos nacionales están llegando de manera regular a Mendoza y eso permite la ejecución de programas, pero se sabe que en los próximos meses se necesitará dinero extra. Esto porque se acercan los comicios y hay que mostrar ejecuciones de obras, además de afrontar los habituales reclamos de los trabajadores estatales que pujan por recomposiciones salariales y saben que deben conseguirlas, al menos, tres meses antes de las elecciones.

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