Algunos de los robos fueron en un kiosco, un consultorio médico, una agencia de quiniela y principalmente a personas en la calle, a una de las cuales le apoyaron un revólver en la cabeza y gatillaron sin que saliera el disparo. La Policía realizó múltiples allanamientos.
Durante los últimos días en la ciudad de Corrientes se registraron más de diez asaltos a mano armada, algunos cometidos en comercios y la mayoría a personas que caminaban en la vía pública, una de las cuales vivió una difícil situación cuando un enajenado delincuente le apoyó un revólver en la cabeza y gatilló sin que saliera el disparo.
En respuesta a esta “lluvia” de robos, la Policía realizó ayer un amplio despliegue que contempló allanamientos en casas de dos barrios, donde apresaron a presuntos autores de los delitos y a otras personas que contaban con pedidos de captura por viejas causas judiciales.
Uno de los atracos más dramáticos fue el ocurrido el viernes a la noche, cerca de las 21:30, en un consultorio médico de avenida Ayacucho al 3100, apenas a 40 metros de la comisaría Quinta y a media cuadra del Departamento de Unidades Especiales y la base del 911 de la Fuerza provincial.
Dos maleantes, uno con anteojos y otro con un buzo con capucha, amenazaron con una pistola a las secretarias del lugar, las maniataron y sustrajeron 4 mil pesos y un par de teléfonos celulares. Después escaparon y las víctimas no pudieron precisar si lo hicieron en algún vehículo.
También el viernes, tal como época lo reflejó en su edición de ayer, un malviviente irrumpió en un kiosco de Moreno y Mendoza, intimidó con un revólver a una mujer y a un cliente y se apoderó de unos 500 pesos, para luego huir en una motocicleta. Sucedió a las 16:30.
Otro negocio donde se vivieron momentos de tensión fue en una subagencia de quiniela de Colón al 1200, en el barrio Pío X. Allí, el martes al anochecer la dueña estaba haciendo la jugada a un hombre cuando entraron dos “motochorros”, uno con el casco puesto y otro con una gorra, quienes los obligaron a tirarse al piso para sacarles nada más que 200 pesos.
Pero el caso que pudo terminar en un homicidio sucedió el lunes en el populoso barrio conocido como “La Vizcacha”. Allí, un hombre corrió a un ladrón que asaltaba a su hijo, al que le arrimó un revólver (sería calibre 22) en la cabeza y pretendió dispararle, aunque el proyectil no salió y escapó sin nada.
El acusado de realizar este intento de robo fue identificado como Mario Flores, alias “Marito”, de 25 años, detenido ayer en su casa en esa barriada.
Además de este episodio, a “Marito” le endilgan la autoría de la sustracción de un teléfono celular a una chica, con igual metodología. “Son los dos hechos en los que fue reconocido por testimonios directos, pero puede ser responsable de más ilícitos”, explicó una fuente policial.
Más “golpes”
En calle Los Charrúas y la Ex Vía, barrio San Antonio Este, un joven recibió el viernes a la noche una paliza por parte de dos malhechores que le sustrajeron un teléfono celular.
Pese a no resistirse al asalto, la víctima fue golpeada en la cabeza con un elemento contundente y quedó tendido en el suelo. Luego, vecinos que supieron de lo ocurrido avisaron a la Policía y posibilitaron que lo llevaran en ambulancia a un hospital.
A todos los sucesos relatados se suman el asalto en una ferretería de calle Pío XII al 1700 (continuación de Mendoza) donde una mujer que atendía el local fue apuntada con un revólver por un hombre que le robó la recaudación y huyó en moto con un cómplice. Fue a las 9:30 del lunes.
También un caso de trascendencia pública fue el vivido por un matrimonio y su hijo, en la casa que habitan en avenida Cuarto Centenario al 2400 del barrio Pío X, donde dos malvivientes los maniataron sobre una cama, revisaron todo el inmueble y escaparon con dinero y electrodomésticos a plena luz del día, entre las 15:30 y las 16.
Allanamientos
La investigación por algunos de los delitos recientes llevó a la Policía a concretar múltiples allanamientos con orden judicial. Ayer, temprano, efectivos de las comisarías Tercera, Quinta, de la Dirección de Investigación Criminal, del Grupo Furtivo y de la División Patrulla hicieron un trabajo conjunto en procura de atrapar a los sospechosos.
Sumada a la detención de “Marito” se produjo la de dos hermanos de apellido Encinas, conocidos con los alias de “Monchi” y “Gusti”, por contar con pedidos de captura en causas de hurtos y robos. También demoraron a otros presuntos delincuentes, cuya responsabilidad o no en los últimos hechos iba a ser establecida o descartada.
Los procedimientos se dieron en los barrios “La Vizcacha” y Pío X. No se produjeron situaciones de tirantez (como ser resistencia o persecuciones) porque los investigadores sorprendieron a las personas buscadas mientras éstas dormían.
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