La policía detuvo el martes por la tarde a un hombre de apellido Díaz al que se lo relaciona con por lo menos 25 ilícitos cometidos en una amplia zona rural de la provincia. Se trataría del tercero en importancia de una banda que, según los investigadores, con esta detención, estaría "desarticulada".
Días atrás ya había sido detenida otra persona, de apellido Trionfetti, en tanto las fuentes aseguran estar cerca del cabecilla, sobre quien ya pesa una orden de captura.
Se calcula que desde marzo la banda habría faenado alrededor de 40 vacunos en campos de Santa Rosa, Anguil, Uriburu, La Gloria, Lonquimay, Monte Nievas, Anchorena, Cereales, Miguel Riglos y Doblas. Hasta el momento se realizaron cinco allanamientos en los que se encontraron restos de los animales y objetos robados y se secuestró gran cantidad de elementos de prueba.
Según indicó el comisario inspector Alberto Morales, a cargo de la División Seguridad Rural de la UR I, la banda faneaba en el lugar de los robos y se llevaban los cuartos, paletas y lomo, en algunos casos se llevaron también la lengua y en menor medida el costillar.
En tanto evitó dar precisiones sobre los elementos hallados en la casa de la calle Río Bermejo "para no entorpecer la investigación", y aseguró que la investigación ahora continúa para dar también con los compradores de la carne robada.
Sobre este punto los investigadores son cautos: "Ya tenemos mucha información pero estamos trabajando para completar bien la ruta y cerrar el círculo de pruebas para evitar que se desvirtúe esa rama de la investigación", dijo.
"Ya desarticulamos la banda. Nos queda seguramente algún individuo que haya participado, pero dos de los tres principales ya están detenidos y tenemos la orden de captura del otro", completó Morales.
Desde marzo.
Los primeros hechos se remontan al mes de marzo de este año pero la investigación comenzó a tener resultados positivos hacia octubre. Sobre fines de ese mes, la policía montó un importante operativo en Santa Rosa y en cercanías del predio La Paz, un campo ubicado detrás de la laguna. En ese momento fue atrapado Trionfetti, sindicado como quien aportaba la logística a la banda, y se secuestró una camioneta Toyota blanca.
La Toyota ya estaba bajo la mira de los investigadores desde junio y su hallazgo fue fundamental para avanzar con la investigación: en aquél entonces había sido interceptada por un móvil policial de Winifreda con el cual había intercambiado disparos; la policía sabía que el vehículo, que había logrado escapar, debía tener impactos de bala en su chapa.
En el predio La Paz se encontró carne, partes de los vacunos faneado, una Ford F-100 que había sido sustraída en julio en Santa Rosa, una moto también robada, herramientas sacadas de un campo de Uriburu y otros elementos producto de un ilícito en la zona Anguil, que afectó al intendente de esa localidad, Héctor Delahaye.
Ya con el fiscal Mariano Piombi a cargo de la causa, el 29 de octubre, con diferencia de pocas horas, se allanó de nuevo el campo La Paz, un taller mecánico de Eduardo Castex y una vivienda del barrio Obreros de la Construcción, donde la policía tiene la certeza que vivía el cabecilla de esta banda.
Allí se secuestraron elementos probatorios pero no se pudo dar con el imputado, sobre quien ya pesa una orden de detención.
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