Se convocó de forma urgente a una reunión binacional para abordar esta problemática y llevar tranquilidad a los vecinos.
Fue en un perro que fuera adquirido del lado argentino hace dos meses, y el pasado 28 de abril la mascota murió como consecuencia del virus en la ciudad boliviana.
A raíz de esta noticia, hubo una reunión binacional convocada de manera urgente, en la que participaron en representación del Ministerio de Salud de Jujuy Silvia de Costas junto a su equipo, Mariana Fragner, integrante del Programa Nacional de Tenencia Responsable y Sanidad de Perros y Gatos (Protenencia), también autoridades sanitarias del país vecino, consular y agentes sanitarios del hospital “Jorge Uro”.
En la oportunidad referentes bolivianos señalaron que el animal con pocos meses de vida provenía desde esta ciudad, y fue adquirido por una familia de Villazón. Asimismo el can no solamente estuvo con esas personas, sino que también por un tiempo permaneció al cuidado de otras familias.
Es así que por precaución se aisló y examinó a otros perros que estuvieron en contacto con el animal muerto, mientras las personas actualmente están siendo tratadas con vacunas antirrábicas para humanos. En ese contexto cabe señalar que en Tarija se detectó otro foco de rabia. Lo citado corresponde a testimonios vertidos durante la reunión que se extendió por más de tres horas.
Mientras ambas ciudades, con la intervención de las cancillerías, a mitad del corriente mes lanzarán un gran operativo de vacunación que comprenderá las dos jurisdicciones, es meritorio recalcar que el Centro Binacional de Zoonosis “Salvador Mazza” ubicado en La Quiaca, en los últimos días de abril vacunó unos 4 mil animales entre perros y gatos solamente dentro del ejido urbano quiaqueño.
Con respecto al operativo en conjunto entre los dos países, Silvia de Costas dijo que “tratamos el tema de cómo vamos a trabajar, es una labor que requiere una acción puntual. Ahora será una vacunación simultánea, y estamos buscando recursos e insumos”. Al tiempo que agregó: “le pedimos a la población que cuando vean un animal con síntomas de rabia o la mascota que se fue del hogar donde convive con sus propietarios, informe inmediatamente al Centro de Zoonosis. Cuando tenga lugar la vacunación colaboren, si hay buena predisposición de ambas ciudades en dos semanas concluimos con el trabajo. Es un problema que requiere de la responsabilidad de los dueños” de las mascotas, remarcó. En tanto manifestó que “la rabia nunca es un caso aislado, se transmite desde un animal enfermo a otro sano; si este perro dio positivo es porque lo mordieron y así sucesivamente en una cadena. En este caso un índice no quiere decir sea el primero o último”, concluyó.
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