Pese a los pedidos por seguridad, un establecimiento en el barrio San Benito fue violentado, y se llevaron dos cámaras de seguridad.
Amenos de un mes del inicio del ciclo lectivo, un establecimiento fue víctima de actos vandálicos producto de la inseguridad. Se trata de la escuela número 402 del barrio San Benito, donde fueron robadas dos cámaras de seguridad instaladas por el Ministerio de Educación, lo que afectó la infraestructura, ya que se destrozaron tres puertas de los salones del lugar.
En diálogo con una emisora local, la directora de la escuela, Marisa Alegre, señaló que desde 2011 solicitan reforzar la seguridad, medida en la que insistieron en los últimos días debido a que se instalaron ventiladores de techo nuevos.
Si bien el sábado al mediodía la Directora recurrió a la Policía porque le informaron sobre movimientos extraños en la escuela para evitar que los ventiladores sean robados y recibió respuestas, ayer por la mañana el lugar apareció violentado.
Consultado por EL LIBERTADOR, el titular de Infraestructura Escolar del Ministerio de Educación, Roberto Monzón, señaló que "no recibimos reclamos al respecto, pero lo tomaremos en cuenta debido a que se afectó la estructura de la escuela".
Por su parte, Alegre comentó que desde 2011 se realizan pedidos al Ministerio de Educación para reforzar la seguridad, y ya que carece de respuestas, se acercó hasta la comisaría de la zona para solicitar medidas que disminuyan los hechos vandálicos.
"En la Comisaría Segunda no tienen autoridad, desde el Ministerio de Educación deben dar la orden de vigilancia", explicó la Directora, a lo que agregó que "me dicen que pueden dar vueltas, vigilar, pero no instalarse en el establecimiento".
"Estamos desprotegidos, no podemos ahora comprar tres puertas, esta es la situación. Desde 2011, todos los años hago denuncias, pido sereno y no obtengo respuestas", sostuvo Alegre.
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