El Gobernador inauguró un puente en el paraje Gorro Frigio. Una obra, que une a las comunas de Lagunita Salada y Paso del Sapo, y que fue pedida por los vecinos hace más de treinta años, allá por el año 1978.
Se trata de una obra construida por administración desde Vialidad Provincial, con una inversión de 10 millones de pesos. Hasta su inauguración, los pobladores de Lagunita Salada, Taquetrén y de la margen este del Río Chubut debían efectuar un largo recorrido de más de 80 kilómetros por huellas precarias para poder llegar a la Ruta Provincial N° 13 y seguir por la misma hasta Paso del Sapo, pueblo donde recién se conectan con la Ruta Provincial N° 12
El mandatario provincial expresó su reconocimiento a la presencia de las familias de pobladores que se acercaron a compartir el acto, destacando que “cuando se sobreponen a las distancias, al frío de una tarde como hoy, para estar presentes, es una forma de de decir que esto que nos pasa nos importa a todos”.
“Ustedes representan la esencia del hombre y la mujer de la Patagonia –dijo el mandatario dirigiéndose a los pobladores presentes-, que son duros por fuera, pero con el calor y la energía necesarias para luchar contra las adversidades y a favor de los sueños y anhelos, como alguna vez lo fue este puente”.
“Este puente, como cada uno de los que hacemos, tiene también un significado simbólico. Porque acá hay un Estado que escucha y que resuelve, y nuestra tarea como gobernantes es unir, hacer que la gente sume sus energías, porque cuando estamos juntos podemos pensar en un proyecto de comunidad y hacer mucho más que lo que puede hacer uno solo”, concluyó.
La historia de un sueño
El flamante puente lleva el nombre de Evaristo Fernández, en homenaje a uno de los pobladores que más gestionó, insistió y luchó por concretar esa obra. Precisamente Evaristo estuvo allí en el acto inaugural junto al gobernador Buzzi. Invitado a hacer uso de la palabra, visiblemente emocionado expresó con sencillez su agradecimiento a los funcionarios.
Fernández fue empleado de Vialidad Provincial en Esquel y en 1978 heredó con sus hermanos un campo en Gorro Frigio. Desde entonces, con su mujer comenzaron a peticionar a las autoridades la construcción de un puente sobre el Río Chubut, que facilitara el tránsito a los pobladores de Lagunita Salada, Traquetrén y más allá, Gan Gan y Telsen.
Cada gobernador que pasó, recibió una o varias de las notas que remitía Evaristo Fernández, con las firmas de los pobladores que él mismo salía a recolectar cubriendo largas distancias a caballo.
Treinta y cinco años después, la obra tan esperada, finalmente es una realidad.
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