Después de 8 meses, Sergio David salió en libertad condicional

El ex director provincial de Deportes, Sergio Angel David, cumplió con la justicia y ayer salió en libertad condicional después de haber estado ocho meses preso. A la puerta de la Unidad 4 lo fueron a buscar su esposa y sus hijas.
David estuvo al frente de Deportes desde el 20 de abril de 1998 al 10 de diciembre de 2003. El 21 de octubre de 2009, la Cámara en lo Criminal 2, conformada por los jueces Abel Depetris, Eduardo Olmos y Carlos Mattei, lo condenó a tres años de prisión efectiva por considerarlo culpable del delito de enriquecimiento ilícito y lo inhabilitó a perpetuidad para ocupar cargos públicos. El tribunal concluyó que no pudo justificar un incremento patrimonial de 366.588,40 pesos desde que asumió el cargo y hasta dos años después de dejarlo, y por eso, además, lo multó con el 80 por ciento de esa suma (293.270 pesos a valores históricos).

Para llegar a esa conclusión, los jueces tuvieron en cuenta, según pudo leerse en el fallo, el nivel de vida del ex funcionario, los gastos de tarjetas y los viajes al exterior. También destacaron que David "no pudo, con recursos genuinos, cubrir los gastos y las inversiones que realizó" en su vivienda particular y en su gimnasio La Caleta, y destacaron que aunque él aseveró que su tío rico, Angel Ramón Hernández, puso el dinero para ese emprendimiento comercial, en una presentación ante el Tribunal de Cuentas declaró que poseía la mitad de la obra.

Esa resolución de la Cámara fue confirmada el 15 de mayo de 2010 por el Tribunal de Impugnación Penal. Luego el imputado recurrió al Superior Tribunal de Justicia, pero éste le denegó un recurso de casación y luego otro extraordinario para llegar a la Corte Suprema. Allí fue en queja, pero el máximo tribunal del país dejó firme la sentencia condenatoria el 3 de mayo del año pasado por una cuestión increíble: el escrito de sus abogados Juan Cristóbal Kessy y Florencia Hasper tenía más de 10 de carillas de 26 renglones, el máximo permitido para la queja.

La causa penal fue iniciada en 2004 a partir de una denuncia de los diputados radicales Ricardo Consiglio, Delia Braun, María Josefina Diaz, Mario Cayre, Julio Bergués y Carlos Faus. En un primer momento, el juez de instrucción Carlos Flores envió el caso a la Fiscalía de Investigaciones Administrativas y el ex fiscal Enrique Romero Oneto -actualmente procesado por el cobro de coimas- dijo que no estaba probado "un incremento patrimonial apreciable",tal cual exige el Código Penal para que se cometa el delito. Sin embargo, los legisladores insistieron, la fiscal Susana Alvarez promovió la acción penal y el propio Flores lo terminó procesando.

Un beneficio legal.

El egreso de David de la U-4 se produjo unos minutos antes de las 15. Su esposa ingresó al penal y ambos salieron caminando por la puerta de la calle Pueyrredón. Allí estaban sus hijas y otros tres jóvenes. David se abrazó emocionado con ambas y después los siete se fueron en un auto conducido por la mujer.

El ex director durante el marinismo había sido detenido el 10 de mayo a la noche. Primero permaneció en la alcaidía y desde el 22 de mayo en la cárcel. ¿Por qué salió ahora y en mayo de 2015 cuando se cumplan los tres años? Para quien recibe una primera condena a no más de tres años, el Código Penal prevé que el juez puede otorgarle el beneficio de la libertad condicional a los ocho meses si hubiera "observado con regularidad los reglamentos carcelarios" y hubiese recibido un informe favorable de las autoridades penitenciarias.

Como esos requisitos se habían cumplido, el juez de ejecución penal sustituto, Martín Saravia, firmó su libertad. Ahora, hasta que mayo de 2015, deberá cumplir con una serie de requisitos: fijar domicilio, no ausentarse de la ciudad sin autorización, presentarse periódicamente en el Patronato de Liberados, no cometer nuevos delitos, etc.

En realidad intentó salir antes. Su nueva abogada, Mirta Brown, había presentado un pedido de adelantamiento de un mes teniendo en cuenta que su cliente había realizado un curso intramuros en el marco de la ley de estímulo educativo para personas privadas de su libertad. Sin embargo, el juez no lo consideró un argumento suficiente como para anticipar la condicional.

David -a quien se lo vio muy flaco- sostuvo en todo momento su inocencia. Incluso cuando lo detuvieron manifestó que en lo único que pensaría en una celda sería en "llenarme de fortaleza porque el odio y el resentimiento no construye. No quiero convertirme en una persona resentida. Pretendo tomarme la vida como una etapa de aprendizaje que me sirva para construir mucho mejor el día de mañana cuando pueda gozar de mi libertad", remarcó. Y agregó que tenía "la conciencia tranquila" y que su tío rico existe.

El Estado no lo persiguió

Aunque la justicia determinó que el enriquecimiento de David se produjo durante su paso por la administración pública -fijó el período que fue desde que asumió hasta dos años después de dejar el cargo, ya que así lo especifica la ley para el caso de los funcionarios públicos-, la Fiscalía de Estado nunca lo persiguió judicialmente para que devuelva el dinero aduciendo que no quedó demostrado que el incremento patrimonial apreciable lo hubiera logrado con fondos públicos.

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