DESPUÉS DEL CONFLICTO: "Con esta lucha, dimos una señal de que juntos y organizados se pueden lograr muchas cosas"

DESPUÉS DEL CONFLICTO: "Con esta lucha, dimos una señal de que juntos y organizados se pueden lograr muchas cosas"
La lucha de los trabajadores mayoritariamente del Hospital Pintos se extendió por 21 días, al cabo de los cuales alcanzaron un acuerdo salarial con el Ejecutivo.
Dos de los trabajadores del Hospital Pintos, Karina Gastaldi y José Scavuzzo, dialogaron con este diario días después de terminada la lucha que comenzaron desde ese centro salud por los salarios municipales. Criticaron duramente al Ejecutivo por cómo abordó el conflicto que se extendió por 21 días y resaltaron la unidad de acción que ellos consiguieron. "Nos organizamos, luchamos y triunfamos, más allá de si el aumento es bueno, regular o malo", advirtieron.

Una de las lecturas que dejó el conflicto que por los salarios movilizó a los trabajadores del Hospital Municipal Dr. Ángel Pintos durante 21 días, fue la organización y la perseverancia en la lucha que demostraron a la comunidad en general y al Ejecutivo comunal en particular.

Fue desde las bases que empezó a gestarse una movida que advirtieron "histórica" -nunca antes vivida ni en el Hospital ni en la municipalidad- y que supo traducir el malestar, la impotencia y la bronca en una protesta que los puso en el centro de la escena.

Organizados se movilizaron por su reclamo salarial, pero también por ser desoídos e ignorados por un Ejecutivo que desde el arranque mostró sus enormes deficiencias para encarar el diálogo. Y en ese marco, marcharon recorriendo las cuadras que separan el Hospital del palacio comunal, acompañados por símbolos como lo fue la sirena móvil y también los cánticos, los tambores, los redoblantes, las bocinas y algunos otros instrumentos caseros que con los días se fueron incorporando. Y aprendieron a sincronizarse con sólo una mirada y así pasar por ritmos diferentes, ejercicio que por la falta de experiencia dejó llagas en los dedos y moretones en los brazos de los trabajadores.

Organizados también, hicieron el aguante a los gremios -que ellos mismos convocaron para darle un marco legal a la protesta- mientras puertas adentro discutían con el Ejecutivo el futuro salarial.

A pocos días de terminada la lucha, los trabajadores muestran el agotamiento y desgaste que les dejó, pero por sobre todas las cosas el orgullo de lo conseguido, aún más allá del acuerdo en sí.

Así lo comentaron Karina Gastaldi y José Scavuzzo, dos de los trabajadores del hospital que fueron de alguna manera la voz de sus compañeros de tareas.

El origen de la protesta

Con el antecedente de que el 28 de noviembre la reunión del Consejo del Salario no dio ningún fruto y días después los representantes gremiales esperaron en vano en el municipio ser atendidos por algún funcionario, trabajadores del Hospital comenzaron a sospechar que "el tema del salario no se iba a solucionar, no nos iban a dar respuesta".

Fue ahí que empezaron las primeras reuniones en el comedor del centro de salud. Al principio "éramos cuatro, nada más", pero ya al otro día y los posteriores, se fue sumando más gente hasta conformar "un grupo interesante que se mantuvo porque la situación ya no daba para más. La gente tiene que saber que el Hospital se mantiene por los empleados, por la planta profesional y por la directora", María del Carmen Ruiz.

Así organizados, convocaron a los gremios. ATE y STMA respaldaron las decisiones de los trabajadores que para ese entonces ya habían formado una comisión interna y redactado un petitorio planteando diferentes problemáticas y pidiendo soluciones, que fue ingresado por Mesa de Entradas pero que nunca llegó, según comentaron, a manos del secretario de Salud Néstor Cousté.

"Es tristísimo"

La situación venía mal de entrada. Fue así que el martes 11 de diciembre decidieron hacer un paro de actividades que se extendió -con algunos impasses- hasta el último día del conflicto, esto es el 2 de enero, día en el que por casi 10 horas tomaron el palacio comunal al aguardo de una respuesta.

"Nos subestimaron", dijeron Gastaldi y Scavuzzo quienes marcaron que "nosotros apoyamos a la institución y no podemos permitir que por un problema de gestión, que no sabemos dónde está, pasen estas cosas".

El grupo que en principio era de entre 50 o 60 trabajadores del Hospital, se agrandó pasados los días.

"Esto es tristísimo", advirtieron explicando que "no nos pone contentos que de 60 nos fuimos a más de 100, porque eso nos está diciendo que la cosa no está bien. Había muchos compañeros llorando, con bronca e impotencia".

En este punto, coincidieron en que esos sentimientos se desencadenaban por "la falta de respeto, de canales de diálogo, de tacto y de cintura política del Ejecutivo. Nos ignoraban y subestimaban. También hubo mucha bronca porque nos usaron para hacer una campaña política", sostuvieron, en referencia a las veces que Inza mencionó al Hospital como estandarte durante su campaña hacia la intendencia.

Añadieron que los funcionarios "no supieron manejar la situación. Estuvimos 21 días, pero se podría haber terminado antes si hubiésemos sido recibidos enserio, con alguna propuesta por parte de ellos, no para que nos dejemos de molestar".

Según lo entendieron, "todos los días nos iban mojando la oreja y la bronca se iba intensificando".

Los funcionarios hacia quienes apuntaron son, además del intendente, el secretario de Gobierno, Héctor Bolpe; el de Salud, Néstor Cousté; el director de Recursos Humanos, Sebastián Cañibano; el de Ingresos Públicos, Claudio Santillán; y también el subsecretario de Legal y Técnica, Emanuel Barrionuevo, de quien además dijeron que "hizo un papel vergonzoso y lo premian mandándolo a la secretaría del Juzgado de Faltas. Entonces, está buenísimo equivocarse en ese municipio".

En este marco, aseguraron que "no rescatamos uno. Para estar en el puesto que están, tienen que tener poder de decisión, saber manejar las situaciones. Sin embargo, no lo hicieron".

"Una gran satisfacción"

Consultados qué les quedó de la lucha, más allá del acuerdo y los números, dijeron que "una gran satisfacción por la unión y por haber logrado algo por nosotros mismos", como así también el estrechar nuevos vínculos y redescubrir a sus propios compañeros, porque según comentaron, la movilización "sacó la personalidad de gente que por ahí no era muy activa y que sin embargo se sumó con una garra impresionante".

Rescataron además el hecho de que "no hubo colores gremiales, sino que la bandera fue la del Hospital. Los dos gremios nos bancaron siempre en las decisiones y nos acompañaron en todo, se portaron muy bien".

Pero especial hincapié hicieron en que "nos organizamos, luchamos y triunfamos, más allá de si el aumento es bueno, regular o malo. Con esta lucha, dimos una señal de que juntos y organizados se pueden lograr muchas cosas".

Asimismo, remarcaron que una vez el paro terminó, "no se fue cada cual por su lado sino que seguimos trabajando juntos porque quedó espíritu de unión".

Por último, Gastaldi y Scavuzzo añadieron en este sentido que "sabemos que esto todavía no terminó, porque por lo que mostró el Ejecutivo vemos que vamos a tener que pelear así todos los años. Y además, vamos luchar por muchas otras cosas porque esto nos demostró que podemos y que lo vamos a hacer juntos, que vamos a seguir organizados y que tenemos gente con la que se puede contar".

EL DATO

En la lucha que llevaron adelante los trabajadores municipales -mayoritariamente del Hospital Pintos-, estuvieron acompañados por integrantes del Partido Obrero, la Juventud Radical, jubilados comunales, comisiones vecinales, instituciones educativas y vecinos que no desoyeron el llamado de los empleados y compartieron su reclamo.

El último día hubo concejales y ex funcionarios de la administración anterior, cosa que algunos manifestantes no lo tomaron a bien y se los hicieron saber. "Esos políticos que se pararon en la vereda de enfrente fueron oportunistas", dijeron al respecto.

Karina Gastaldi y José Scavuzzo, voceros de los trabajadores del Hospital, remarcaron que "nos organizamos, luchamos y triunfamos, más allá de si el aumento es bueno, regular o malo". NACHO CORREA

EL ACUERDO FIRMADO

En el conflicto que surgió en el Hospital Pintos el pasado martes 11 de diciembre, los trabajadores convocaron a los tres gremios con representación en el municipio: STMA, ATE y SOEMPA. Este último no participó en la protesta y estuvo solamente en la primera reunión del Consejo del Salario, luego decidió retirarse y no volver a las negociaciones.

De esa manera, los que suscribieron el arreglo con el Ejecutivo fueron los dos primeros. El acuerdo al que llegaron es un 25 por ciento de incremento salarial desdoblado: 15 en enero y 10 en julio, que acumulativamente da un 26,5 por ciento.

A su vez, con el aumento del 15 por ciento previsto para enero, aquellos trabajadores que no lleguen a obtener la suma de 500 pesos de bolsillo, se conformará en concepto de garantía salarial el faltante para alcanzar esa cifra.

Además, cuando se otorgue el aumento de julio se tomará como base el salario percibido en junio con la garantía incluida, la que se percibirá hasta diciembre de 2013 y pasará al básico recién el 1° de enero de 2014.

En el acta firmada por los sindicatos y el Ejecutivo, consta también que el próximo 21 de enero se convocará la Junta de Calificaciones y Ascensos y que la primera área convocada será la de Salud.

Cabe señalar que si bien una de las organizaciones sindicales solicitó que la planta política quedara afuera del incremento, no lo consiguió. Así, tanto funcionarios como concejales percibirán en 2013 el aumento acumulativo del 26,5 por ciento.

SUELDOS PROMEDIOS DE 2.000 PESOS

Durante todo el conflicto se habló de los "magros" sueldos -en palabras de algunos políticos- de los trabajadores del municipio. En el Hospital, por ejemplo, el salario promedio ronda los 2.100 pesos.

"El básico más bajo es de 1.900 pesos, que con los descuentos se va a 1.600 de bolsillo", explicaron Karina Gastaldi y José Scavuzzo al hablar con este diario.

"No hay manera de que alcance, con esa planta no se puede vivir", indicaron, al tiempo que advirtieron que la mayoría de los trabajadores tiene familia, hijos y alquila su vivienda.

Días antes de comenzar las medidas de fuerza, los empleados cobraron sus haberes y a muchos les habían liquidado mal. En este contexto, marcaron que "si a nuestros sueldos les descuentan 100 pesos, nos parten al medio porque una cuenta seguramente se deja de pagar".

Más allá de esto, los trabajadores advirtieron que "el que está en el hospital se queda por vocación. Cuando entrás a trabajar ahí es diferente, cambia todo" y marcaron que "el paciente pasa por las manos de todos, y a muchos los conocemos y nos terminamos encariñando, siendo parte de la familia".

En tantos días de paro, "el 95 por ciento de la gente que va siempre al hospital apoyó nuestro reclamo, además nunca se dejaron de atender las urgencias ni a los pacientes internados".

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