En febrero el déficit energético se hizo notar y golpeó de plano en el comercio internacional. Por la elevada importación de combustibles se desplomó 91,5% el superávit a tan sólo u$s 44 millones. Por el lado de las exportaciones se hundieron las ventas de los productos agrícolas, lo que impactó negativamente en la balanza.
La venta de productos de origen agropecuario se desarmaron 34%, pero se destacaron las mermas de los cereales (54%), las hortalizas y legumbres (53%) y el tabaco (52%). Dentro de las manufacturas procedentes del campo retrocedieron las grasas y aceites (41%), pero aumentaron el café , té, yerba mate y especias (53%).
Por el lado de los productos industriales, directamente no se exportaron vehículos de navegación aérea, marítima y fluvial.
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