La despedida de un niño siempre será triste, un país lloró la partida de Renzo

La despedida de un niño siempre será triste, un país lloró la partida de Renzo
Todo comenzó a principios del 2012, cuando los medios de comunicación empezaron a divulgar el caso de Renzo; era una noticia más de tantas.

Pero el caso del nene correntino llegó a nivel mundial por su lucha y la de su familia. Su nuevo corazoncito no pudo resistir pero quedó un mensaje indeleble.

No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en la que trata a sus niños”. Es una frase de Nelson Mandela que la provincia ha puesto en práctica cuando se conoció el caso de un pequeño niño que desde el vientre de su madre peleó por su vida, él quería vivir sin duda. Era el “leoncito correntino”, el “pequeño gran héroe”, el que estaba primero en la lista del Incucai esperando recibir un corazón. Su familia invitó desde el inicio a luchar junto a ellos para que sus ojos no cierren nunca y sigan transmitiendo ternura y paz como un ángel terrenal.

La historia pública comenzó a principios del 2012, cuando los medios de comunicación empezaron a divulgar el caso de Renzo; era una noticia más de las tantas que llegan al diario o se ven en las redes sociales de menores que necesitan ayuda por padecer, a su corta edad, problemas de salud. Pasaron las semanas y el pedido de un corazón para ese bebé tomó un espacio importante en la agenda del medio y del interés de todos los compañeros. No importaba si era periodista de la sección Policiales, Deporte o Actualidad, la pregunta que escuchabas todos los días era: ¿cómo está Renzo? y la sonrisa o la mirada baja acompañaban según la respuesta que conocías. Así también acompañó el pueblo, primero el correntino y después todo el país.

Pero, la historia de lucha de este pequeño inició mucho antes. Comenzó a las ocho semanas de gestación cuando los médicos le diagnosticaron miocardio no compacto (MNC), una enfermedad cardíaca congénita que impedía que el músculo cardíaco pudiera bombear suficiente sangre como para oxigenar el organismo. Sus primeros meses de vida pasó en el Instituto de Cardiología de Corrientes y en el mes de julio de 2012 fue derivado definitivamente al Hospital Garrahan en Buenos aires.

El delicado estado de salud hizo que los medios muestren preocupación constante y estén informados a cada hora del día sobre su situación. Luego de su internación en el Garrahan, el día 11 de octubre fue conectado a un corazón artificial conocido como Berlin Heart. Al mes siguiente, tuvo un accidente cerebrovascular (ACV) que complicó aún más su salud; perdió parte de la audición y la vista pero con tratamiento y rehabilitación pudo recuperarse semanas después. El 2 de junio pasado recibió un corazón pero “no alcanzó”, su cuerpito ya estaba muy deteriorado.

Frente a estas situaciones la voz de la familia era Jorge Ramos, el abuelo de Renzo y quien después se convirtió en un ser querido y admirado por muchos periodistas por la amabilidad que tuvo ante los medios hasta el mismo día que despidió a su nieto. Nunca dejaron de atender el teléfono y tampoco olvidaron agradecer la colaboración de toda la sociedad.

Belén Ramos, como una auténtica madre acompañó a su hijo hasta que el pequeño cerró sus ojos. Nadie conocerá las charlas que tenían entre los dos cuando el estaba recostado en una cama en el hospital, tampoco sabremos las canciones de cuna que le cantó o la cantidad de besos que le dio por día; sí demostró que dio todo por su “leoncito” y el amor de esos padres nadie podría animarse a juzgar. "Sé que hicimos todo" dijo Belén a El Litoral el día que Renzo hubiera cumplido tres años, esa fecha lanzaron globos al cielo, con el sueño que él los tomara y jugara con ellos.

Preguntas

¿Qué podría preguntar un comunicador social a unos padres que perdieron a un hijo? Cuando tímidamente preguntamos a Belén que extrañaba más de Renzo dijo después de respirar profundo y con lágrimas en los ojos "todo", para una madre un hijo es perfecto, sería ilógico decidir una característica o un momento del día que más desea cuando sólo su presencia hace a una mujer, su vida perfecta.

Nadie quería escuchar esa noticia del 2 de agosto del 2013, la familia Antonelli Ramos hizo que su pequeño tomara un lugar importante en cada hogar argentino y por eso el dolor fue inevitable en cada persona que escucho o leyó, "falleció Renzo". Dos meses atrás recibió un trasplante de corazón y eso trajo muchas esperanzas pero el día había llegado, su abuelo pidió que no digamos que el murió porque para ellos sigue vivo.

“El legado”, algo tan nombrado horas después de conocer su partida física. Con tan solo dos añitos dejó un mensaje muy importante, fomentar la donación de órganos para salvar vidas. Como contó su mamá, “si hubiera recibido antes el corazón quizás se salvaba”. Las redes sociales tuvieron un papel fundamental en este sentido, desde difundir el caso de Renzo hasta campañas de difusión por la donación; una de las más importantes fue la de “el peregrino” Alberto Pérez quien fue a Rio de Janeiro caminando desde Resistencia.

“Habla de mí como siempre lo has hecho, no uses un tono diferente, no tomes un aire solemne y triste, sigue riendo de lo que nos hacía reír juntos, recen, sonrían y piensen en mi, que mi nombre sea pronunciado como siempre lo ha sido, sin énfasis de ninguna clase, sin señal de sombra”, palabras de San Agustín.

Renzo, nadie olvidará ese nombre, menos aun que con tan solo dos años lucho hasta el final como muchos de sus amiguitos que también se despidieron de este mundo, pero quizás dejaron un mensaje tan fuerte como la importancia de la donación de órganos que hace que sigan vivos.

El "leoncito correntino" este año nos dijo adiós.

Comentá la nota