Con sus desmedidas promesas, Berlusconi agita la campaña

Prometió devolver un impuesto; los sondeos inquietan a la centroizquierda

Por Elisabetta Piqué |

ROMA.- Determinado a seguir achicando la diferencia que lo separa de la centroizquierda -favorita para las elecciones del 22 del actual, pero cada vez más preocupada por su avance en los sondeos-, el ex premier italiano Silvio Berlusconi volvió ayer a prometer el oro y el moro.

En una conferencia de prensa convocada en Milán para desvelar una "propuesta shock", Berlusconi no sólo anunció que si triunfa va a eliminar el aquí odiado "Imu", el impuesto a la primera casa que volvió a poner el año pasado el premier saliente y candidato de centro Mario Monti, sino que también anunció que reembolsará a los italianos el importe pagado por ello en 2012.

"Confirmamos públicamente que en el primer consejo de ministros después de nuestra victoria vamos a abolir el Imu sobre la primera casa y que será devuelto a los ciudadanos el dinero pagado en 2012", anunció el Cavaliere en un acto de tintes populistas que evocó el famoso "contrato con los italianos" sellado por el ex premier antes de ganar las elecciones de 1994, de 2001 y de 2008.

Consciente de que, como en todo el mundo, aquí también se vota con el bolsillo y que la presión fiscal que padece Italia es una de las más altas del mundo, Berlusconi, de 76 años, volvió a utilizar el viejo caballito de batalla de la reducción de impuestos.

En un acto que arrancó con el himno italiano, en óptima forma, el ex premier atacó con fuerza al gobierno técnico de Monti, que lo sucedió en plena tormenta financiera, culpable para él de haber empeorado la recesión de Italia.

Al confirmar que en un nuevo gobierno de la derecha él sería ministro de Economía, prometió también que en cinco años eliminaría el "Irap" (impuesto regional sobre las actividades productivas), que no aumentaría más el IVA y que tampoco aplicaría impuestos al patrimonio.

Como Berlusconi ya venía diciendo en sus innumerables apariciones de los últimos días que iba a eliminar el "Imu", la novedad de ayer fue que va a restituir el dinero pagado por los italianos en ese concepto, y de muy mala gana, el año pasado.

¿Cómo financiará semejante operación equivalente a 4000 millones de euros? A través de la abolición del financiamiento público de los partidos políticos y un programa de reducción del gasto público, indicó.

Como era de esperar, la "propuesta shock" de Berlusconi, que dominó la vida política italiana durante los últimos 20 años, recibió una catarata de críticas. "Es magnífico, Berlusconi gobernó durante años y no mantuvo ninguna promesa. Pero los italianos tienen buena memoria", respondió el profesor Monti.

"La misma sopa: demagogia, promesas irrealizables, mentiras. Pero Italia ya no le cree", coincidió Anna Finocchiaro, del Partido Democrático (PD), por Twitter. "El shock Italia ya lo ha sufrido y duró 15 años, en los que el país se empobreció, y se ha regalado un destino de precariedad a los jóvenes", reaccionó, por su parte, Nichi Vendola, líder de Sinistra y Libertá, aliada del PD.

"No es creíble, está fuera de la historia", coincidió Beppe Grillo, el cómico genovés cuyo Movimiento Cinco Estrellas podría convertirse en la tercera fuerza del país, con una intención de voto del 18%.

Más allá de las reacciones, con su "propuesta shock" el Cavaliere volvió a ser el centro de atención y a imponer la agenda de campaña. Todo ante el creciente nerviosismo de la centroizquierda, hace un mes ganadora por amplio margen y hoy con un 36% de los votos, frente al 29,5% de la entusiasmada centroderecha del carismático Berlusconi.

Se trata de una remontada impresionante, más allá de las promesas falsas, pero evidentemente aún creíbles para parte del electorado italiano, y los varios escándalos de su protagonista..

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