Desigualdad y pobreza, ejes de la visita de Obama

Desigualdad y pobreza, ejes de la visita de Obama
La Casa Blanca confirmó que el presidente se reunirá con el Papa el 27 de marzo en el Vaticano
Con este pontífice, más vale "prepararse para lo inesperado", dijeron cerca de la Casa Blanca, apenas horas después de que -junto con el Vaticano- se puso fecha para el 27 de marzo próximo al anunciado encuentro entre el presidente Barack Obama y Francisco.

"Será una gran ocasión para hablar del compromiso que ambos comparten en la lucha contra la pobreza y la batalla contra la desigualdad", dijeron voceros del mandatario norteamericano.

Estados Unidos no es un país de mayoría católica, pero aquí el Papa es toda una figura, con tres tapas de la revista Time en menos de diez meses y un alto índice de aprobación. Un sentimiento de simpatía al que no escapa el propio Obama, que, en noviembre pasado, citó al pontífice argentino en un discurso en el que llamó a "luchar contra la desigualdad" en la sociedad norteamericana.

Claro que no todos están contentos. Los sectores conservadores del Partido Republicano cargaron contra el Pontífice y tildaron de "marxistas" los comentarios que hizo sobre el capitalismo y la sociedad en su primera exhortación apostólica "Evangelii Gaudium" ("La alegría del Evangelio"), en octubre pasado.

"Lo que dice el Papa es puro marxismo", sostuvo, por entonces, Rush Limbaugh, un taquillero periodista radial de este país al que se considera referente de ese sector político. "Está claro que este papa no sabe de lo que habla cuando se trata de capitalismo y socialismo", añadió.

Las críticas tuvieron su impacto. Se sabe que en las últimas semanas decrecieron los aportes a la Iglesia Católica local y que el descontento avanza entre sectores de la sociedad norteamericana, alarmados por la prédica que asegura que el Papa es progresista en materia de ética sexual. Es una cuestión que los obsesiona.

Sobre ese trasfondo -la admiración de Obama y el malestar de los conservadores- llegará la cita del 27 de marzo en el Vaticano, como broche final de una breve gira europea del presidente norteamericano.

La cita a solas con el Papa forma parte de la tradición diplomática de los presidentes de este país. De hecho, Obama ya había tenido un diálogo directo con el predecesor de Francisco, Benedicto XVI. Aunque esta nueva cita parece traer mucha más expectativa.

"Yo diría que es un papa con el que hay que prepararse para lo inesperado", dijeron, por caso, cerca de la Casa Blanca, en alusión al carisma y a la franqueza con que suele hablar el argentino. "Este papa parece mucho más interesado en hablar a fondo que en un encuentro formal", añadieron las mismas fuentes.

La Casa Blanca sostuvo que el tema central sería "el compromiso compartido en la lucha contra la pobreza y contra la desigualdad".

Se descuenta que la agenda también incluirá la crisis de Siria. Francisco fue uno de los principales objetores a la idea de una intervención militar norteamericana, algo que, si bien en su momento incomodó al presidente, en el fondo podría valerle un punto de coincidencia: Obama tampoco parecía entusiasmado por intervenir.

Un punto donde sí parece haber cierto desencuentro entre el Vaticano y la Casa Blanca es el referido a las objeciones de conciencia que sectores conservadores hicieron a la política de salud para la mujer que propicia la administración demócrata. Pero hasta eso podría ser relativo, si se tiene en cuenta el llamado del Pontífice a no "obsesionarse" con cuestiones de moral sexual.

De hecho, según supo LA NACION, ése podría ser el enfoque de Francisco hacia la condena de quienes, desde el Tea Party, lo cuestionaron por "marxista". La idea de que la moral se debe extender también a los negocios y a la forma de manejar la riqueza, en lugar de centrarse en cuestiones sexuales como punto central.

En todo caso, se descuenta que será un diálogo entre dos actores de peso, que se respetan mutuamente.

El Papa, en su cruzada contra la pobreza, no puede ignorar al líder de la que sigue siendo la principal economía del mundo. Obama, en tanto, puede tener con él más de un punto de contacto para su visión de la economía, materia en la que cosecha el mayor margen de castigo en las encuestas de imagen..

Comentá la nota