Miguel Ángel Olivera tenía 31 años cuando en octubre de 2011 fue asesinado de un disparo en la cabeza. Cinco meses después a ocurrido el homicidio fue detenido el presunto autor del hecho: un joven llamado Rodolfo Aníbal Quintana. Días pasados quedó establecido que por este crimen Quintana será sometido a un juicio en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1.
La causa penal vinculada con un asesinato que en Azul se produjo en octubre del año pasado ya tiene Tribunal Oral designado para convertirse en materia de un juicio, debate cuya fecha todavía no está confirmada y que muy probablemente recién se realice durante el transcurso del año entrante.
Así fue informado ayer por fuentes judiciales, quienes señalaron que el caso se vincula con lo que fuera el crimen de un hombre llamado Miguel Ángel Olivera, hecho por el que el acusado de cometer este homicidio está detenido con prisión preventiva confirmada en la Unidad 7, la cárcel de varones que tiene sede en Azul.
El imputado de este homicidio agravado por el uso de arma de fuego -tal la calificación que el expediente penal tiene- se llama Rodolfo Aníbal Quintana, un azuleño de 27 años de edad que será sometido a un juicio por este caso en el Tribunal Oral en lo Criminal número 1 local.
Después de que la fiscal Neli Rosas, titular de la Unidad Funcional de Instrucción número 1, tuviera a su cargo la sustanciación de la causa, el sumario penal fue elevado a juicio y -sorteo mediante- quedó establecido que el debate tendrá como escenario la sala ubicada en el primer piso del Palacio de Justicia local. Serán los miembros titulares del TOC 1, es decir, los Drs. Joaquín Duba, Gustavo Borghi y Martín Céspedes, quienes intervendrán en este juicio, cuya fecha de realización aún no está confirmada, más allá de que voceros judiciales estimaron ayer que recién se realizará durante el transcurso del año que viene.
Un balazo en la cabeza
Quintana había sido detenido en marzo de este año, cinco meses después a que el asesinato de Miguel Ángel Olivera, tal la identidad de la víctima, se produjera.
Al joven se le atribuye haber sido el autor del disparo que acabó con la vida de Olivera, en momentos que el hombre regresaba caminando a su casa de esta ciudad, ubicada en Villa Fidelidad, en horas de la noche del 10 de octubre del año pasado.
Olivera tenía 31 años de edad cuando fue asesinado al recibir un balazo en la cabeza, hecho ocurrido alrededor de la hora 20 del día ya señalado. El homicidio se produjo en cercanías a la casa donde por aquel entonces la víctima se domiciliaba, en Sargento Cabral entre Chaves y Belgrano.
Si bien el arma de fuego utilizada en el hecho nunca fue encontrada, los investigadores pudieron establecer que se trató de un revólver calibre 22. También, en ese expediente penal que instruyó la fiscal Rosas se pudo determinar que el día en que Olivera fue asesinado, el homicida circulaba en una moto en la que huyó después de dispararle a la víctima.
Un testigo considerado fundamental en el caso fue quien con su versión permitió detener a Quintana como el presunto autor del crimen. Esa medida cautelar se había hecho efectiva el 19 de marzo de este año, cinco meses después a registrado el asesinato. Desde ese entonces el joven que el año que viene será sometido a un juicio oral por este caso está detenido, después de que en mayo pasado desde la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal le fuera confirmada la prisión preventiva que en primera instancia lo señalaba como el presunto autor de este homicidio agravado.
La defensora Oficial Adriana Hernández había sido quien recurrió ante la Cámara la preventiva de Quintana, aunque su pedido finalmente no prosperó. Además de tener en cuenta la versión del testigo más importante que tuvo este crimen para confirmarle la medida cautelar al acusado, los jueces de la Cámara Penal -los Drs. José Luis Piñeiro, Mercedes Malére y Eduardo Uhalde- valoraron como otro indicio probatorio para concluir “prima facie” que el acusado sería el autor de este asesinato una relación de “enemistad” que mantenía con la víctima.
Al respecto, en la causa penal que se instruyó, a modo de posible móvil del crimen, existen versiones de testigos que señalan que Quintana tenía intenciones de vengarse de Olivera, como consecuencia de que el hombre que fuera asesinado en octubre del año pasado lo había apuñalado tiempo antes a que el crimen ocurriera.
EL DATO
En los primeros días de mayo de este año, estando ya preso por el asesinato de Miguel Ángel Olivera, Rodolfo Aníbal Quintana fue sometido a un juicio oral por otros hechos delictivos. El debate, realizado en el Tribunal Oral en lo Criminal número 2, finalizó con la condena para el joven a una pena de cinco años de prisión. Los jueces Gustavo Abudarham, Alejandra Raverta y Gustavo Borghi lo hallaron autor penalmente responsable de dos delitos: un caso de abuso sexual agravado que había tenido como víctima, entre enero de 2007 y agosto de 2008, a una nena que era hija de su por entonces pareja; y un robo, cometido por Quintana en esta ciudad en mayo de 2009, cuando en compañía de otro sujeto que nunca fue detenido ambos le sustrajeron dinero a una mujer mientras iba caminando por la calle.
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